El seleccionador francés, Didier Deschamps, afirmó que el empate logrado en el último suspiro del encuentro disputado contra España el pasado día 16 permitió a los "bleus" reconciliarse con su afición.

Ese resultado, en encuentro de clasificación para el Mundial de Brasil, les ha permitido "recuperar el apoyo del público francés, que vibró", dijo Deschamps en una entrevista que hoy publica el diario "Le Figaro".

"Pedí a los jugadores que se vaciaran para no tener remordimientos. Estoy muy satisfecho de que creáramos tantos problemas a una selección que ha ganado las tres últimas competiciones internacionales", dijo.

Deschamps indicó que antes del encuentro contra España, Francia "no era la más mala ni la mejor del mundo, y sigue siendo así".

"Pero nuestro rendimiento contra España nos da esperanzas. Tenemos que hacerlas fructificar en el amistoso en Italia el 14 de noviembre. Tenemos que conservar esa actitud contra selecciones menos prestigiosas para poder clasificarnos para Brasil 2014", afirmó.

El seleccionador indicó que "el mérito" del empate contra España "es de los jugadores", y aseguró que él se limitó a "situarlos en las mejores condiciones durante la preparación".

"Quiero que los futbolistas sean capaces de solucionar ellos mismos los problemas en conjunto", aseguró.

Deschamps se mostró "decepcionado" con la actitud de algunos integrantes de la selección sub-21 que se marcharon de fiesta en vísperas de un partido transcendental, lo que les cierra las puertas de la absoluta.

El seleccionador citó el caso del centrocampista del Rennes Yann M'Vila, del que dijo que "por el momento no tiene futuro con los 'bleus'" porque "traicionó la confianza" del seleccionador sub-21 Éric Mombaerts "y eso le costó el puesto".

"Los cinco implicados tuvieron una actitud incompatible con las exigencias del alto nivel y de un equipo nacional", afirmó.