Apenas dos días después de anunciar que no participara como candidato en las próximas elecciones, el ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi fue condenado el viernes por fraude fiscal y sentenciado a cuatro años de prisión en un veredicto que le podría impedir ocupar cargos públicos durante cinco años.

Después de dominar el escenario político italiano durante casi dos décadas, Berlusconi ha visto cómo su poder se ha debilitado en el último año, después de que un escándalo sexual manchó su imagen y fue obligado a renunciar como primer ministro tras no lograr convencer a los mercados financieros de que sería capaz de establecer reformas convincentes para blindar a Italia de las dificultades de deuda de Europa.

En el golpe más reciente, el magnate de medios de comunicación de 76 años de edad recibió la sentencia más dura entre los cuatro coacusados convictos en un fraude que involucró haber inflado el precio que pagó su imperio mediático por derechos de televisión de películas estadounidenses, embolsándose la diferencia. Y la sentencia fue superior a los tres años y ocho meses que buscaban los fiscales.

La corte, que comenzó a estudiar el caso en 2006, determinó además que Berlusconi no podrá tener un cargo público durante cinco años o dirigir una empresa durante tres, sanciones que estarían vigentes sólo si la condena es ratificada en dos niveles de apelación.

En un comunicado, abogados de Berlusconi condenaron el veredicto al calificarlo de "absolutamente increíble" y dijeron que apelarían. Se espera que Berlusconi permanezca libre mientras se agotan las dos apelaciones.

Sin embargo, una ley sobre corrupción redactada por el gobierno técnico encabezado por el primer ministro Mario Monti, quien reemplazó a Berlusconi, prohibiría a cualquier persona condenada en un juicio a buscar un cargo de elección popular.

Berlusconi calificó la condena como "irreal" y dijo que el caso tiene motivaciones políticas, así como los numerosos cargos en su contra, mayormente por negocios comerciales, desde que ingresó a la vida política en 1994. Berlusconi no se presentó en la corte de Milán, donde sus abogados lo defendían el viernes en otra sala por cargos de haber pagado por sexo a una adolescente marroquí menor de edad y por haber tratado de encubrirlo.

"Es una condena política que puedo definir perfectamente bien como increíble e intolerable", dijo Berlusconi en una llamada telefónica realizada la tarde del viernes a su cadena privada Italia 1.

Negó que hubiera cualquier vínculo entre su decisión de hacerse a un lado y permitir que otro candidato de centro-derecha busque el cargo de primer ministro en las elecciones de primavera.

"Mis abogados y yo nunca pensamos que sería posible tal condena", señaló Berlusconi.

La corte leyó inmediatamente en la sala las razones para determinar la condena, algo inusual ya que cuenta con 90 días para redactarlas. Fue una señal de que los jueces quieren acelerar el caso junto con la fase de apelaciones antes de que expiren los cargos, en algún momento de inicios de 2014.

De los otros acusados, tres fueron absueltos, entre ellos un socio cercano de Berlusconi, Fedele Confalonieri, presidente de Mediaset. La corte halló culpable al ex primer ministro y a otras tres personas, incluido el productor de Hollywood Frank Agrama, que recibió una sentencia de tres años de prisión.

Cuatro acusados fueron exonerados porque los supuestos delitos prescribieron.

Berlusconi y otros acusados condenados por el caso deben depositar un total de 13 millones de dólares (10 millones de euros) en fondos ordenados por la corte mientras las apelaciones proceden.