Pese a ser enemigos irreconciliables, cuanto más dejan de verse más se extrañan: River Plate y Boca Juniors volverán a chocar el domingo por primera vez tras casi un año y medio en el campeonato argentino, en uno de los espectáculos deportivos más seductores del planeta.

River, que jugará en su estadio Monumental, llega tambaleante al igual que Boca a este encuentro por el torneo Inicial, pero eso es lo de menos. Se trata de un partido aparte, en el que un triunfo es casi como haber ganado un campeonato y una derrota se toma como un castigo de lo más cruel y despiadado.

Se sentía nostalgia por la ausencia de este superclásico jugado por última vez en mayo de 2011 y que entró en paréntesis por el inédito descenso de River, el equipo más laureado del balompié nacional con 33 títulos en la categoría mayor. Boca, que siempre jugó en primera, le sigue con 24.

Primos hermanos desde hace más de un siglo ya que nacieron a la vera de un riachuelo en el barrio de La Boca, de la capital argentina, River y Boca llegan golpeados a este partido por la 12da fecha del torneo que lidera Newell's Old Boys con 23 puntos.

Boca, que viene de igualar 0-0 con Estudiantes para acumular cuatro partidos sin victorias, marcha quinto con 18 unidades y River, que perdió 1-0 ante Quilmes, figura noveno con 15.

"El domingo cueste lo que cueste, hay que ganar", cantaron cada uno por su lado millares de fanáticos de River y Boca, o de Millonarios y Xeneizes que es lo mismo, mientras con sus saltos estremecían las tribunas en la última fecha. Más que alentar al equipo, la mira estaba puesta en el superclásico.

Esa ansiedad por el triunfo le llega claramente a los jugadores. Y sino, que lo diga Gabriel Mercado, quien está listo para reaparecer en la defensa de River tras 45 días de ausencia por una ruptura de un ligamento de su rodilla derecha.

"Si contra Boca tengo que jugarme la rodilla, me la juego. No me voy a guardar nada. Y espero que mi rodilla se la banque (aguante)", dijo Mercado. "Todo el ambiente del fútbol espera este partido, no solo los jugadores de River y Boca y no voy a dejar de meter la pierna".

Meter la pierna. Jugar duro. Dejar jirones de vida en la cancha. Eso que más valoran los hinchas de uno y otro equipo.

No importa que River se haya deleitado en otros tiempos con Alfredo Di Stéfano en el ataque y otro tanto haya hecho Boca con Diego Maradona.

La fiesta de un River-Boca no pasa por el lujo de las jugadas. Escudados en el estadio detrás de millares de banderas, globos y paraguas, en la calidez de un hogar frente al televisor, o con un vino entre amigos, los hinchas quieren ganar ese partido aunque sea medio a cero.

Y cómo se gana?

"Con mucho empeño y mucho hue...(fuerza, garra)", dijo el artillero de Boca Santiago Silva. "Va a haber mucha pelota trabada y creo que el que menos errores cometa va a ganar", agregó el uruguayo.

Un River-Boca se palpita semanas antes y se disfruta o se sufre días después. Resulta difícil abstraerse a la pasión, aún para el más indiferente.

"El fútbol no me gusta; solo veo algo en la Tv de la selección y si juegan River y Boca", dijo el abogado Francisco Sánchez, de 30 años y que tiene una cierta simpatía por el club Tigre. "Mis clientes, mis amigos, familiares...Todos se la pasan hablando con pasión de ese partido. Por eso lo veo y además, si no lo veo ¿el lunes de qué hablo?".

Aunque sus cabezas no están en juego, una derrota pondría en la cuerda floja a los técnicos de River Matías Almeyda y de Boca Julio Falcioni, este último el más cuestionado de los dos.

Boca, con cinco triunfos y tres derrotas, no puede perder más puntos ya que sus sueños de campeón se desvanecerían y River, con cuatro victorias y otras tantas caídas, con un nuevo traspié quedaría muy cerca del temido descenso.

Ambos son confiables en el arco con Marcelo Barovero (River) y Agustín Orión (Boca), quienes se alternan la suplencia de Sergio Romero en la selección nacional.

River tiene su fuerte en el mediocampo donde se destaca Leonardo Ponzio, ex volante del Zaragoza español y uno de los mejores jugadores del campeonato, y Boca se hace notar atrás con la experiencia de sus veteranos Rolando Schiavi y Clemente Rodríguez.

En la zona ofensiva, River saldría con el uruguayo Rodrigo Mora y David Trezeguet, ex atacante entre otros del italiano Juventus y campeón mundial con Francia en 1998; mientras que Boca lo haría con el "Tanque" Silva y Lucas Viatri, quien se está afianzando en el ataque en lugar del retirado Martín Palermo.

Precisamente Palermo marcó uno de los goles en el último superclásico el 15 de mayo de 2011 cuando Boca venció 2-0. El otro fue del arquero Juan Pablo Carrizo, en contra.

Por el campeonato de primera división chocaron 188 veces con 69 triunfos de Boca y 62 de River.

El líder Newell's (23 puntos) recibirá el sábado a Estudiantes (17), mientras que su escolta Racing (21) visitará ese mismo día a Vélez Sarsfield (20).

La fecha se completa con San Lorenzo-Quilmes, San Martín-Rafaela, Estudiantes-All Boys, Newell's-Arsenal (sábado); Belgrano-Unión, Lanús-Argentinos Juniors (domingo); Colón-Godoy Cruz, Independiente-Tigre (domingo).

¿Leyó bien con quién juega el líder y que equipos completan la fecha?

Juegan River-Boca, desde las 15.30 (1830 GMT).

Si quiere ver un buen partido le recomendaría que no lo vea. Si busca otra cosa, no se lo pierda.