El vicepresidente de la Comisión Europea (CE) y responsable de Finanzas, el finlandés Olli Rehn, mostró hoy su satisfacción por los esfuerzos realizados en Irlanda para reajustar su economía, aunque señaló que el desempleo sigue en niveles muy altos.

"Me congratulo por que el programa de Irlanda siga en la buena dirección y por que el Gobierno (irlandés) haya reafirmado su firme compromiso para lograr sus objetivos presupuestarios", indicó Rehn mediante un comunicado de prensa emitido en Bruselas.

Rehn se pronunció así poco después de que este jueves se conocieran los resultados del octavo análisis trimestral de la troika -CE, Banco Central Europeo (BCE) y Fondo Monetario Internacional (FMI)- a ese país por el programa de asistencia financiera de 85.000 millones de euros.

La troika aseguró hoy que Irlanda continúa cumpliendo con "firmeza" las condiciones de su rescate y destacó que Dublín está en el buen camino para abandonar a final de 2013 el programa de ayuda de la UE y del FMI, pese a las "difíciles condiciones externas".

Después de aplicar este año un plan de ajuste valorado en 4.200 millones de euros, según el informe, Irlanda debería ser capaz de cumplir con el objetivo de déficit público del 8,6 % del PIB y del 7,5 % en 2013, aunque algunos ministerios, como el de Sanidad, exceden sus presupuestos.

El vicepresidente económico de la CE, por su parte, se mostró "convencido de que el reajuste fiscal irlandés conseguirá el justo equilibrio entre crecimiento y sostenibilidad de la deuda".

"Irlanda ha hecho grandes progresos bajo el programa", admitió Rehn, quien recordó que los irlandeses ya "llevan años de doloroso reajuste".

Agregó que las autoridades de Dublín han realizado "reformas esenciales que pueden ayudar a la economía irlandesa a recuperar la competitividad, restaurar la sostenibilidad de las finanzas públicas y sentar las bases para el regreso de un crecimiento rico en empleo".

"Pese a ello, el desempleo es inaceptablemente alto, especialmente entre los jóvenes, y afrontarlo sigue siendo una prioridad", opinó Rehn, quien agregó que los reajustes en ese país "se han beneficiado de un alto nivel de consenso social y es importante que se mantenga".

El nivel de desempleo en Irlanda se sitúa en el 14,5 % y, agregó, por ello las autoridades comunitarias "subrayan que el ajuste debería llevar crecimiento y que los más vulnerables sean protegidos".

Rehn señaló que Irlanda "ha comenzado a recuperar el acceso a los mercados, lo que refleja un aumento de la confianza de los inversores en su capacidad de implementar las políticas de ajuste".

En sus conclusiones, la troika destacó que los bancos nacionales irlandeses siguen "capitalizados adecuadamente" y que el proceso de "reducción de su tamaño progresa" positivamente, aunque el Gobierno debe hacer más para mejorar "su rentabilidad y la calidad de sus activos".