De cara a una reunión crucial con representantes del gobierno, Peugeot Citroën informó el jueves que ha encontrado una empresa con capacidad de hacerse cargo de las instalaciones de una planta que la automotriz busca cerrar, y de contratar a 600 de los trabajadores cuyas plazas estaban en riesgo.

El anuncio surgió un día después de que el gobierno francés ofreció a Peugeot un rescate en forma de garantía para créditos por 7.000 millones de euros (9.100 millones de dólares), pero exigió tener influencia en la toma de decisiones de la compañía.

Phillippe Varin, director general de Peugeot Citroën, dijo el jueves a la cadena televisiva RTL que la fábrica en Aulnay debe cerrar. La empresa, que planea recortar 8.000 empleos en toda Francia, ha resentido un desplome en las ventas.

Varin insistió en que el gobierno no tomaría las decisiones de Peugeot.

De acuerdo con el anuncio de la empresa automotriz, ID Logistics tiene previsto usar la fábrica cerrada y contratar a 600 de sus trabajadores.