Primero fue una impactante fotografía de una herida abierta en la lengua del ex presidente Alberto Fujimori. Luego otra foto echado en una cama de hospital, pálido y convaleciente, con el cabello despeinado y un leve rictus de dolor.

La tercera imagen del ex mandatario difundida recientemente y que corrió como un reguero de pólvora en Internet y las redes sociales es un supuesto autorretrato donde se lo ve vistiendo un poncho y sombrero, a la usanza andina, junto con una inscripción de su puño y letra que reza: "Perdón por lo que no llegué a hacer y por lo que no pude evitar".

Para sus detractores esta constante difusión de imágenes de Fujimori, de 74 años, es una campaña mediática para conmover a la opinión pública a favor del indulto que solicitaron sus hijos alegando que padece cáncer de lengua y que su reclusión pone en serio riesgo su salud.

El 10 de octubre los hijos de Fujimori presentaron un pedido de indulto alegando que no se trataba de un tema político sino "netamente humanitario" y señalaron que la reclusión que soporta su padre desde 2007 está mellando su salud. La solicitud no fue firmada por Fujimori, sino por sus cuatro hijos, lo que según sus críticos demuestra que no asume su culpa.

Fujimori cumple una condena a 25 años de cárcel por la muerte de 25 personas en dos matanzas perpetradas por un escuadrón de aniquilamiento del ejército en 1991 y 1992 y otras cuatro condenas por delitos de corrupción.

El ex mandatario mantiene una sólida corte de aliados alrededor de su partido, que es la segunda fuerza en el Congreso, y sus oponentes temen su resurgimiento en caso de ser indultado por el presidente Ollanta Humala.

"Aquí lo único que hay es una campaña de amedrentamiento contra quienes estamos tratando independientemente de ayudar al presidente Fujimori en este proceso de indulto", dijo a The Associated Press Carlos Raffo, ex publicista de Fujimori y quien fue uno de sus más cercanos colaboradores.

Raffo rechazó la versión de que se habría conformado un grupo especial de operaciones para impulsar el perdón presidencial y sostuvo que "lo que hay es la buena voluntad de mucha gente en todo el país, en la que cada uno a su manera está tratando de colaborar con Alberto Fujimori en este momento tan difícil".

Agregó que la primera fotografía fue divulgada por el congresista Kenji Fujimori, el menor de los hijos del ex mandatario, pero no mencionó quiénes divulgaron las otras tomas. No obstante, dijo que Fujimori autorizó la difusión de su supuesto autorretrato.

Alrededor de 1.500 personas vinculadas al gobierno de Fujimori (1990-2000) han sido procesadas por corrupción y más de 50 se encuentran prófugas, incluyendo cuatro hermanos del ex gobernante. El mismo Fujimori abandonó Perú en noviembre de 2000 con destino a Japón, huyendo de un escándalo de corrupción que comprometió a su entonces jefe de inteligencia Vladimiro Montesinos. Luego renunció a la presidencia vía fax. Su gobierno fue señalado por Transparencia Internacional como el séptimo más corrupto de la historia moderna.

Pero muchos reconocen a Fujimori el haber sentado las bases para la recuperación económica de Perú al derrotar una hiperinflación de cuatro dígitos y neutralizar al grupo subversivo Sendero Luminoso, que asoló al país con una escalada de violencia terrorista en los años 80 y principios de los 90.

Según una encuesta de la firma CPI divulgada a comienzos de este mes, 70,1% de los limeños está a favor de que se conceda el indulto a Fujimori, mientras un 28,3% está en desacuerdo. El sondeo se realizó en base a una muestra de 500 entrevistados con un margen de error de 4,4%.

El ex mandatario ha sido sometido desde 1997 a cinco operaciones para extirparle lesiones en la lengua. Las últimas cuatro operaciones fueron realizadas estando ya preso y la más reciente se efectuó en agosto.

El presidente del Consejo de Ministros Juan Jiménez comentó recientemente en una entrevista televisiva que aunque no ha leído el expediente de Fujimori, entiende que "no está en una situación terminal".

Juan Postigo, doctor de cabeza y cuello del Instituto de Enfermedades Neoplásicas, donde tuvieron lugar las operaciones de Fujimori y uno de los médicos convocados en 1997 para evaluar su salud, afirmó que su enfermedad está controlada.

En tanto Pedro Sánchez, cirujano de Fujimori, afirmó que de las cinco veces que fue operado sólo tuvo cáncer en 1997 y 2008, y que la última lesión de la que fue intervenido fue una displasia leve.

Pero la familia de Fujimori insiste en que es un paciente de cáncer "de alto riesgo" y que la reclusión no favorece su estado de salud. Además del problema en la lengua padece depresión, hipertensión y gastritis crónica, sostienen.

Muchos de sus detractores consideran que la campaña por el indulto es un intento del ex líder peruano para recuperar poder y creen que si su hija mayor Keiko Fujimori hubiera derrotado a Humala en las elecciones del año pasado, el ex presidente estaría gobernando en las sombras. La campaña electoral de la joven fue impulsada por gente que había trabajado con su padre.

Fujimori cumple su reclusión en condiciones relativamente confortables: ocupa un pequeño departamento dentro de una sede policial en el este de Lima, donde recibe frecuentemente las visitas de aliados y simpatizantes.

Sus oponentes consideran que indultarlo sería dar un mensaje de impunidad al país. Otros sugieren que debería primero pedir perdón público a las familias de sus víctimas.

"Si le van a dar el indulto que me devuelva los restos de mi hijo, que me diga por lo menos dónde lo han enterrado para poder recogerlo y darle cristiana sepultura", dijo Raida Cóndor, madre de uno de los nueve estudiantes de la Universidad La Cantuta por cuyo asesinato Fujimori fue condenado.

Humala no ha dejado entrever qué decisión tomará. El gobierno no tiene un plazo para dar una respuesta al pedido de indulto, una prerrogativa del presidente que se otorga cuando el reo que lo solicita padece una enfermedad terminal.

Sin embargo, en los últimos días Humala concedió el indulto a cuatro personas de las cinco a las que benefició con esa gracia en lo que va del año.

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El periodista de The Associated Press en Lima Frank Bajak contribuyó con esta nota.