Una nave espacial Soyuz rusa con tres tripulantes y una carga de peces se acopló exitosamente el jueves a la estación espacial internacional después de un viaje de dos días.

La llegada del astronauta de la NASA Kevin Ford y los rusos Oleg Novitsky y Yevgeny Tarelkin elevó a seis el número de ocupantes de la estación orbital.

Novitsky acopló lentamente la Soyuz al módulo de investigación ruso Poisk a unos 410 kilómetros (255 millas) sobre la Tierra, unos seis minutos antes de la llegada prevista para las 1235 GMT.

El trío partió el martes desde una instalación que alquila Rusia en la ciudad de Baikonur en Kazajstán.

La carga incluye 32 peces que servirán para determinar de qué modo las condiciones en el espacio afectan a los organismos vivientes.

Akihiko Hoshide, un astronauta de la agencia espacial japonesa JAXA pasó el jueves por la mañana preparando un acuario. "La importancia de estos peces muy pequeños es que tienen huesos y músculos como los seres humanos", explicó Hoshide a la televisión de la NASA antes del comienzo de la misión. "Lo que tratamos de hacer es que estén en el espacio durante largo tiempo y después llevarlos de regreso para revisar su estructura ósea y sus músculos".

El pez Medaka, que puede crecer hasta los 4 centímetros (1,6 pulgada) de longitud, son particularmente adecuados para el estudio, ya que tienen cuerpos traslúcidos que permiten la revisión de sus órganos internos.

También está prevista una caminata espacial de Hoshide y el astronauta estadounidense Suni Williams para el próximo jueves para reparar una filtración de amoníaco en el sistema de control de temperatura.

La NASA dice que el amoníaco es bombeado para mantener a temperatura baja los equipos electrónicos.

Otra tarea para la primera semana en órbita de los nuevos tripulantes será el desacople el domingo de un vehículo de carga comercial Dragon. La cápsula, cargada con experimentos científicos completados, caerá por la tarde sobre las aguas del Océano Pacífico frente a las costas de Baja California.