La XV edición de la Semana de la Moda de China se inauguró hoy en Pekín con una clara apuesta por el lujo, pero sin olvidar las raíces del país asiático, que perfilaron cada diseño del creador chino, Zhang Zhifeng, encargado de abrir el evento que presenta la nueva colección de otoño/invierno.

"La antigüedad y el presente se pueden combinar", declaró a Efe el reconocido diseñador minutos después de desatar los aplausos del público con su desfile, el primero de la Semana de la Moda china, que se celebra en el emblemático Hotel Pekín, cercano a Tiananmen, y en el distrito de arte pequinés, el 798.

La fusión entre la tradición china y el contexto actual es el mensaje que Zhang, con su firma NE-TIGER, quiere transmitir con sus prendas, inspiradas en la dinastía Song (960-1769) y cargadas de "colorido y muchas, muchas, flores".

El ambiente que el diseñador creó para su desfile también invitaba a un viaje en el tiempo, y las modelos -entre las que destacó una occidental de pelo rubio- aparecían en escena saliendo de un decorado que escenificaba la entrada a un templo.

La música también fue minuciosamente elegida, e, incluso, en directo, con una cantante china cuya silueta se podía entrever tras las bambalinas y que entonó canciones tradicionales de la época en la que estaban inspiradas las prendas.

El diseñador, no obstante, tampoco se olvidó de innovar con un toque "del presente" en su desfile: el lujo, en el que Zhang es un referente en China.

"La sociedad reclama lujo. Cada vez más gente tiene acceso a él", comentó el creador.

Con él coincidió alguna de sus modelos chinas, como una joven asistente a los desfiles, que explicó a Efe que la ropa de Zhang está "estrechamente ligada a la tradición china", pero también "relacionada con el lujo, del que todo el mundo quiere formar parte".

"Ellos (los diseñadores chinos) siempre tratan de que todo parezca exclusivo, lujoso. En eso se distinguen de los diseñadores americanos, o de otras culturas europeas, donde esa necesidad por la apariencia está disminuyendo. En China, la gente cree necesario aparentar, lo persiguen", explicó Senia, una de las pocas modelos occidentales en la China Fashion Week, procedente de Estonia.

A pesar de la escasa presencia de modelos extranjeras, la XV edición de la Semana de la Moda de China, que finalizará el día 3 de noviembre, pretende dar el salto hacia la "internacionalización".

"Es un gran reto, pero están apostando por ello", indica Senia, con años de experiencia en este tipo de eventos y por tercera vez una de las modelos escogidas para representar la firma NE-TIGER, del diseñador chino Zhang.

Para conseguir esa "exportación" y esa "apertura" el diseñador encargado de abrir la XV edición sostiene que es fundamental "no perder las raíces".

"La moda china es la moda internacional. Es decir, estamos relacionados, pero somos distintos. Es la manera de internacionalizarse, apostando por aquello en lo que somos diferentes", explica Zhang.

Y es que esa fue la clave de la muestra de Zhang, protagonizada por modelos que, saliéndose del papel estricto del desfile, mostraron sus prendas de forma insinuante y con el uso, en ocasiones, de tradicionales abanicos chinos.

Con alrededor de 50 diseñadores -el 90 por ciento chinos- y más de 500 modelos, la XV Semana de la Moda de China celebrará, además de desfiles, diversos concursos profesionales, conferencias y exhibiciones de fotografía en los próximos diez días.

Una ceremonia de premios pondrá el broche final al evento, el segundo que Pekín acoge este año, tras el celebrado en marzo, donde se presentaron las tendencias de primavera-verano.

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Por Tamara Gil