Una selección de la obra gráfica de Eduardo Chillida es inaugurada hoy en el Instituto Cervantes de Múnich, en el sur de Alemania, en una iniciativa que se suma a los homenajes al escultor español con motivo del décimo aniversario de su muerte.

Para este "Homenaje a Eduardo Chillida", comisariado por su hijo Ignacio Chillida, quien estará presente en la inauguración, se ha llevado a cabo una selección de la obra gráfica del artista vasco correspondiente a su período de madurez (1970-1990).

La muestra, que abre mañana sus puertas al público y podrá verse hasta el 14 de diciembre, presenta 20 grabados originales de diversos formatos y técnicas, además de su libro "Homenaje a Johann Sebastian Bach", compositor predilecto del artista y que ilustra su relación con la música y la cultura germana.

El libro, editado en 1997 por Edouard Weiss, se compone de 12 serigrafías de Chillida, intercaladas por manuscritos y partituras del propio Bach, reproducidas según los originales.

Con esta muestra "se pretende mostrar el papel relevante que tuvo (la obra gráfica de Chillida) en su trayectoria artística y su voluntad de experimentación y exploración de nuevas formas y códigos de expresión, así como la preocupación por el concepto del límite, presente en toda su obra", señala el instituto.

Paralelamente, la Universidad de las Artes de Berlín abre hoy un simposio público de dos días dedicado al artista donostiarra, nacido en 1924, que lleva por título "El formato de las ideas" y conducido por Ana Maria Rabe.

Durante la primera jornada se proyectarán dos documentales con la presencia de la directora de los mismos e hija del artista, Susanna Chillida, que se centran en la personalidad, la obra y las fuentes de inspiración de Chillida.

Mañana, el seminario propone una serie de conferencias que abordan la relación de Chillida con la cultura alemana y las conexiones entre su obra y el pensamiento del filósofo alemán Martin Heidegger, con quien coincidió por primera vez en 1968.

Esta amistad se vio plasmada en el libro "Die Kunst und der Raum" ("El arte y el espacio"), realizado conjuntamente en 1969 con texto del filósofo alemán y siete collages de Chillida.

El pasado viernes, la capital alemana recordaba al artista vasco en un cálido acto celebrado ante su obra "Berlín", erigida en 2002 en el patio de honor de la nueva Cancillería, donde habitualmente son recibidos con honores militares los jefes de Estado y Gobierno en visita oficial en Alemania.

Por la tarde, la Academia de las Artes de Berlín, de la que el artista fue miembro desde 1991 y hasta su muerte en 2002, inauguró una exposición que examina su relación con Alemania.

Centran esta muestra, titulada "Eduardo Chillida en Alemania" y comisariada por Ignacio Chillida, las esculturas del artista en espacios abiertos de nueve ciudades alemanas y su amistad con Heidegger, así como el cierre al público en 2011 del Museo Chillida-Leku en la localidad vasca de Hernani.