El Gobierno de Uruguay informó hoy que investiga a varios de sus cascos azules que participan en la Misión de Paz de Naciones Unidas en Haití (Minustah) por "posibles actos de seria mala conducta" en la vecina República Dominicana, en el segundo caso de estas características en el último año.

"Se recibió en el día de ayer una nota de la Delegación Permanente de Uruguay ante las Naciones Unidas" por "una denuncia sobre posibles casos de seria mala conducta que involucra a integrantes del contingente militar uruguayo destacado en Fort Liberté, Haití", indicó en un comunicado el Ministerio de Defensa.

El boletín fue difundido en una rueda de prensa en el Ministerio de Relaciones Exteriores uruguayo, en la que se anunció el envío de un "oficial investigador", el general José María Purone, hasta el lugar de los hechos para que en 48 horas ofrezca sus primeras conclusiones sobre lo sucedido.

El viceministro de Exteriores, Roberto Conde, aclaró a los periodistas que "los hechos acontecieron en períodos en que este personal (implicado) estaba franco o licenciado por períodos de recreación o de descanso, de modo que no fue estrictamente en el ejercicio de la misión".

En la conferencia de prensa no se ofrecieron datos ni sobre la edad, ni la cantidad, ni el rango de los militares involucrados, ni sobre lo sucedido, ni si hay uniformados de otros países involucrados.

"Tenemos la denuncia sobre personal uruguayo, (pero) no podemos decir que sea exclusivamente personal uruguayo", explicó el viceministro de Defensa, Jorge Menéndez.

Según Menéndez, "las malas conductas que se puedan verificar en Haití tienen eventualmente el mismo efecto que si se produjeran en este momento en República Dominicana" y no importa que los investigados estuvieran de descanso o sin uniforme.

El pasado 24 de septiembre la justicia uruguaya ordenó el envío a prisión para ser procesados de cuatro marinos del país que participaban en la Minustah por el delito de "violencia privativa", penado con entre tres meses y tres años de prisión.

El origen de aquel caso se remonta a un año atrás, cuando fue difundido a través de internet un video en el que los marinos abusaban del joven haitiano Johnny Jean en una unidad militar del destacamento del país suramericano en Port-Salut (sur de Haití).

En las imágenes, grabadas con un teléfono móvil, se veía a Jean tumbado boca abajo sobre un colchón con los pantalones bajados mientras era retenido por dos militares y un tercero semidesnudo se arrodillaba a sus espaldas entre las risas generalizadas.

Los acusados esperaban que el caso se archivara después de que la fiscalía desistiera de presentar una acusación por violación, como pedía la defensa de la víctima.

Uruguay, con 1.136 uniformados en el momento del incidente, era uno de los países con mayor participación en la Minustah, junto con Brasil, que tenía 1.280 militares.