Los países de la zona del euro están dispuestos a conceder a Grecia un nuevo crédito de hasta 20.000 millones de euros para resolver su crisis financiera y presupuestaria, según revela hoy el rotativo germano Handelsblatt.

Añade que el segundo paquete de ayudas de 130.000 millones de euros aprobado en febrero no es suficiente para atajar las necesidades financieras del país heleno.

Según declaraciones de un "alto representante de la zona del euro" al citado rotativo económico, la concesión de un nuevo crédito a Grecia es por ello "inevitable" y calcula que será de 16.000 a 20.000 millones de euros.

Igualmente revela que los ministros de Finanzas de la zona del euro aprobarán previsiblemente las ayudas suplementarias para Grecia en su reunión del próximo 12 de noviembre.

El nuevo crédito para sanear las finanzas de Grecia necesitará de la aprobación del Bundestag, el parlamento germano, que debe sancionar toda operación de rescate de la zona del euro.

Las nuevas ayudas son necesarias ya que la capacidad de ahorro de Grecia en los próximos años será menor de lo calculado inicialmente.

El país heleno debía alcanzar un superávit primario del 4,5% en sus presupuestos lo mas tarde en 2014, meta que, al parecer, no podrá alcanzar hasta dos años mas tarde, en 2016, según se desprende del borrador del memorando de entendimiento que negocia con la troika.

La Comisión europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) no están además de acuerdo sobre si Grecia será capaz en 2020 de financiar su propia deuda.

Mientras la Comisión considera que hasta 2022 Grecia no podrá reducir su cuota de deuda hasta el nivel máximo soportable del 120%, el FMI mantiene la meta para ese objetivo del año 2020.

El rotativo destaca finalmente que, en todo caso, los países de la zona del euro quieren aliviar el servicio a la deuda de Grecia y reducir una vez mas los tipos de interés para los créditos de ayuda, así como prolongar su duración.

Sin embargo, subraya que no tienen intención de condonar deuda griega, aunque el FMI había propuesto en las negociaciones de la troika esa alternativa.