El ex mayordomo del papa Benedicto XVI comenzó el jueves a cumplir su sentencia de 18 meses en prisión en una celda en la Ciudad del Vaticano por el robo de correspondencia papal.

Pero la oficina de la secretaría de estado del Vaticano, en un comunicado, dejó abierta la posibilidad de un perdón papal si Paolo Gabriele se arrepiente y pide el perdón del Sumo Pontífice.

El comunicado del jueves señala que venció el plazo para apelar la sentencia impuesta el 6 de octubre por el Vaticano. En el documento se describe como "afable y justo" el castigo impuesto a Gabriele, que solía servir a Benedicto XVI sus comidas y lo ayudaba a alistarse para las ceremonias. Destacó que Benedicto XVI, como cabeza soberana, tiene el poder de perdonar.

Al descartar las sospecha de un complot, el Vaticano informó que Gabriele actuó solo al robar documentos y entregárselos a un periodista italiano que los publicó.