El ministro de Defensa argentino, Arturo Puricelli, admitió hoy por primera vez su responsabilidad en la crisis desatada tras la retención de la Fragata Libertad en Ghana por la demanda judicial interpuesta por un fondo especulativo.

"El responsable de la Fragata es el ministerio de Defensa. La Cancillería tiene su responsabilidad porque se la consulta, pero las responsabilidades se definen por la presidente de la Nación, y yo asumo las que me corresponde", aseguró el titular de la cartera de Defensa a la emisora Radio 10.

Puricelli especificó que "la planificación del viaje fue del Ministerio de Defensa a partir de una propuesta de la Armada" y explicó que se decidió viajar al continente africano con el objetivo de realizar un "acercamiento político".

Puricelli aclaró que la Cancillería le sugirió amarrar en Angola por problemas de seguridad en Nigeria, pero asumió la decisión final del itinerario y reiteró que la presidenta Cristina Fernández "determinará en su momento las responsabilidades".

El ministro defendió la repatriación del grueso de la tripulación, que aterrizó esta madrugada en Buenos Aires, porque "da mucho más tiempo para negociar una solución".

La Fragata Libertad se encuentra retenida en el puerto ghanés de Tema desde el 2 de octubre, cuando un juez del país africano decidió aceptar la demanda de embargo interpuesta por el fondo NML.

Este fondo de inversión reclama a Argentina una deuda de 284 millones de dólares más intereses por bonos soberanos que entraron en mora al final de 2001, en medio de una severa crisis económica en el país suramericano.

Para Argentina, la decisión de Ghana de aceptar el embargo planteado por NML viola la Convención de Viena al no garantizar la inmunidad de un buque de la Armada.

La crisis le ha costado el cargo, hasta el momento, a cuatro altos mandos, entre ellos el jefe de la Armada, Carlos Alberto Paz, y la jefa de la dirección de Inteligencia Estratégica de Defensa, Lourdes Puente Olivera.