El enviado de la OEA John Biehl del Río aseveró hoy que el Mercosur y la Unasur "necesitan" a Paraguay y que la suspensión del país de ambos bloques respondió a "otros intereses", que no tuvieron que ver con la destitución del presidente Fernando Lugo en junio pasado.

"No existe duda alguna que muchas de las soluciones tomadas con Paraguay fueron tomadas en función de otros intereses de los países, que no tenían que ver con lo que propiamente había pasado acá", declaró el chileno Biehl, asesor especial del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza.

"Muchos países -agregó- están entendiendo eso. Paraguay hace falta en la comunidad internacional, debe volver".

Biehl encabeza una misión de trabajo preparatoria de la de observación que la Organización de Estados Americanos enviará a los comicios del 21 de abril de 2013 en Paraguay, en las que se elegirá al presidente que sucederá al sustituto de Lugo, Federico Franco.

La delegación se ha reunido esta semana con el canciller paraguayo, José Félix Fernández Estigarribia, con representantes de los partidos políticos y hoy con las autoridades del Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE), con las que mañana tendrán una primera sesión de trabajo.

En declaraciones a la prensa, Biehl calificó de "tropiezo" la crisis política de junio en Paraguay y añadió que la reacción de los vecinos "probablemente para muchos fue injusta, mirando otros intereses".

Según el diplomático, que no aludió a ningún país en concreto, la "Unasur necesita a Paraguay y eso se nota y se sabe y eso, ciertamente, también es verdad para el Mercosur".

Si el Mercosur "se va a robustecer, va a lograr resolver sus problemas, va a comprender que es el diálogo, la cooperación, es el entendimiento lo que hace a los países grandes (y eso) no se puede hacer sin Paraguay", insistió.

Biehl alabó la "enorme franqueza" de sus conversaciones con los partidos paraguayos, que aseveró han "aceptado" la mesa de diálogo que la OEA quiere organizar en paralelo con la misión de observadores electorales, y que tratará sobre cuatro o cinco políticas de Estado, como seguridad y reparto de la tierra.

La lucha por la tierra está en el trasfondo de la destitución de Lugo, decidida en junio pasado en un juicio político en el Parlamento en el que casi todos los partidos lo consideraron culpable de mal desempeño en sus funciones.

Aludiendo a lo conversado con representantes de los partidos, el diplomático destacó que "el gran reto del Parlamento (paraguayo) no es discrepar, es concordar" y aseguró haber hallado en sus interlocutores la "voluntad" de tomar lo ocurrido como un "reto para mejorar la democracia".

También ensalzó la labor del TSJE, que ya ha "hecho elecciones con cero falta" en el pasado y anunció que la OEA enviará a 90 técnicos para la misión de observación, que se suma a los equipos que también mandarán la UE y la Fundación Jimmy Carter.

Biehl recordó que el TSJE invitará además a los tribunales electorales de los países de la Unasur a participar en la observación.