Los directores generales de más de 80 empresas estadounidenses presionan al Congreso estadounidense con el propósito de reducir el déficit federal aumentando los impuestos y recortando el gasto. El tema del déficit y cómo contrarrestarlo se ha vuelto un tema clave en la contienda presidencial.

Los empresarios advirtieron el jueves en un comunicado que la incertidumbre que genera el déficit, que alcanzó 1.000 billones de dólares en cuatro años consecutivos, está afectando las contrataciones e inversión y sofocando la frágil recuperación económica.

Los empresarios opinan que la solución requiere una combinación de impuestos más altos y una reducción en el gasto del gobierno, incluyendo a programas de ayuda social como Medicare y Medicaid. También buscan inversión federal en infraestructura y educación en ciencia y matemáticas.

"De lo que realmente se trata es ver si todavía tenemos la voluntad política para ser un gran país", dijo en un comunicado Dave Cote, presidente y director general de Honeywell International Inc.

Los directores generales encabezan una serie diversa de corporaciones que incluyen Aetna Inc., Microsoft Corp., JPMorgan Chase & Co., Time Warner Cable Inc., Merck & Co. Inc., General Electric Co., Dow Chemical Co., Verizon Communications Inc., Bank of America Corp., AT&T Inc. y Allstate Corp.

El grupo apoya las propuestas de una comisión especial bipartidista que propone recortes al gasto de tres dólares por cada dólar que se incremente en impuestos para ahorrar alrededor de 4.000 billones de dólares.

Los políticos y legisladores republicanos se han opuesto enérgicamente al aumento de impuestos.

El candidato presidencial Mitt Romney propone reducir el déficit haciendo profundos recortes al gasto y eliminando deducciones fiscales que no ha especificado. Además desea reducir las máximas tasas de gravamen para empresas e individuos.

El presidente Barack Obama propone reducir el déficit reduciendo lentamente el gasto para evitar que de pronto la economía vuelva a caer en recesión. También planea aumentar el gravamen a los hogares que tengan más de 250.000 dólares anuales en ingresos y un recargo de 30% para quienes ganen más del millón.