Desde hace más de un año Colombia trabaja en la construcción de un prototipo de avión no tripulado y cuando lo tenga listo evaluará si comenzará la construcción propia de esos equipos o seguirá adquiriéndolos en el mercado internacional, dependiendo de análisis de costos, revelaron las autoridades el jueves.

"Hemos venido trabajando en el desarrollo de... (un) aeronave no tripulada con la Corporación de la Industria Aeronáutica Colombiana (Ciac). Esa aeronave viene ya trabajándose hace ya un año, más de un año y ha estado en pruebas y es un proyecto importante, esta en prueba, sin embargo", dijo a reporteros la viceministra de Defensa, Yaneth Silva.

Colombia dispone ya de al menos media docena de aviones no tripulados sin armamento y planifica la compra de otros seis, según ha dicho el Ministerio de la Defensa, sin ofrecer otros detalles.

Para la viceministra, con el prototipo del avión no tripulado se busca simplemente el desarrollo de la industria militar colombiana.

En el prototipo que trabaja la Ciac, que es una corporación estatal, lo desarrolla con el apoyo de la industria privada aeronáutica colombiana y la decisión sobre si se construyen naves de ese estilo en el país o se siguen comprando en el exterior dependerá de los costos y de las necesidades, de acuerdo con el ministerio.

La viceministra declinó comentar el costo del prototipo y cuándo estaría listo, y sólo agregó que también quieren desarrollar sus propios radares, en un plan a cuatro años y con un costo de unos 20.000 millones de pesos (unos 11,1 millones de dólares).

"La Fuerza Aérea Colombiana las ha venido empleando (las) aeronaves no tripuladas y han sido unas aeronaves muy importantes para muchas de las operaciones que se han hecho, incluso para temas de vigilancia de oleoductos...", dijo la viceministra.

La red de oleoductos y poliductos colombianos, unos 9.000 kilómetros de tuberías en todo el país, es frecuente objeto de ataques de grupos guerrilleros que se oponen a la extracción de los recursos naturales por parte de empresas multinacionales. Para la vigilancia de esa red de oleoductos y torres de energía, las autoridades disponen no sólo de los aviones no tripulados, sino también de al menos 5.000 militares, y se han creado al menos otros tres batallones con alrededor de 1.200 hombres cada uno.