El Atlético de Madrid se ha convertido en el tercero en discordia en una liga española de fútbol acostumbrada al bipolarismo entre el Barcelona y el Real Madrid.

En realidad, el equipo rojiblanco clasifica primero junto al Barsa previo a la disputa de la novena fecha del campeonato este fin de semana; un lugar de privilegio que pocos visualizaban para el equipo del argentino Diego Simeone. Y menos esperaban que el Madrid, vigente campeón, anduviera a ocho puntos de desventaja de los 22 que acumulan sus dos grandes rivales.

Ambos siguen como únicos invictos, en gran estado de forma y mejor ánimo, sobre todo por la épica que ha acompañado sus últimas victorias.

El Barsa se ha habituado a resolver sus partidos con suspenso. Lo hizo en su penúltimo desplazamiento a Sevilla, donde remontó un marcador adverso gracias a goles agónicos de Cesc Fábregas y David Villa. Y repitió desenlace el martes en la Liga de Campeones, donde tumbó el Celtic escocés en los descuentos, entonces por vía de Jordi Alba.

Su más reciente salida, a la cancha del Deportivo por la octava fecha, se saldó con un festival de goles y resultado favorable de 5-4, marcador agraciado para el espectador pero preocupante para el cuadro técnico.

Junto con la alta productividad del argentino Lionel Messi, máximo cañonero con 11 dianas, los problemas defensivos han sido la tónica dominante de la temporada para los azulgranas, en especial por las bajas en la retaguardia.

Mientras Gerard Piqué y Carles Puyol aceleran su recuperación, Dani Alves volvió a entrenar con el grupo, y el club recurrió la sanción a Javier Mascherano con la esperanza de que el argentino pueda ser de la partida el sábado ante el Rayo Vallecano.

El Madrid tiene mayores preocupaciones, pues al equipo entrenado por José Mourinho no le están acompañando los resultados en este inicio de campaña. A su notable desventaja en el campeonato añadió un tropiezo el miércoles en la Liga de Campeones, pues perdió 2-1 de visitante frente al Borussia Dortmund, complicándose la clasificación en la fase de grupos.

Al cierre del domingo le espera el rocoso Mallorca de Joaquín Caparrós que, pese a perder el pasado lunes en Sevilla, exhibió un buen tono vital gracias a las recientes incorporaciones del mexicano Giovani Dos Santos y Andreu Fontás, cedido por el Barsa.

Mourinho tendrá además un problema añadido por la baja de Sami Khedira, quien no pudo acabar el partido en Dotmund.

Como su rival en la cima, el Atlético también ganó sobre la bocina el sábado a la Real Sociedad y aspira a que un triunfo ante Osasuna le permita liderar en solitario. El gol decisivo lo anotó nuevamente el colombiano Radamel Falcao, quien está superando en su segunda campaña en España los fenomenales registros de la primera. La visita del colista parece propicia para que "El Tigre" siga a la caza de Messi en el apartado goleador.

El Málaga, tercer clasificado, también vive un momento dulce pese a la pérdida de futbolistas en el mercado veraniego. El equipo del chileno Manuel Pellegrini vive un sueño en su primera participación en la Champions, donde el miércoles derrotó 1-0 al Milan; y el sábado abrirá la jornada frente al Espanyol del argentino Mauricio Pochettino, otro que ganó el domingo en el último suspiro para sumar su primer triunfo.

La jornada seguirá con dos equipos de papeles cambiados pues el Betis, quinto en la tabla de posiciones, recibirá al Valencia, noveno. El duelo gallego entre Celta de Vigo y Deportivo La Coruña completa la programación sabatina, mientras que el domingo también ofrecerá los cotejos Zaragoza-Sevilla, Levante-Granada y Athletic de Bilbao-Getafe.

La fecha cierra el lunes con la visita de la Real al Valladolid.