Uruguay despertó hoy tras el ciclón extratropical que golpeó entre el lunes y el martes la zona sur del país y comenzó a analizar con sorpresa los "anormales" fenómenos climáticos que está viviendo el país esta primavera.

El ciclón, que causó un muerto, vientos de hasta 181 kilómetros por hora, volcó contenedores de un carguero en el puerto de Montevideo y dejó más de 30.000 hogares sin luz, superó las previsiones oficiales y las de los propios ciudadanos, que vieron con estupor esta tormenta, la segunda de gran fuerza que ha golpeado al país en un mes.

Según explicó a Efe el meteorólogo uruguayo Núbel Cisneros, si bien es cierto que la primavera es habitualmente época de tormentas, "no es nada habitual que éstas se den con tanta intensidad y con tan poca separación" como las que se están produciendo este año.

"Esta es una situación anormal, pero en cierto modo esperable, ya que estamos viviendo una primavera particularmente húmeda. Así, al llegar las altas temperaturas, se producen depresiones que traen consigo estas tormentas", apuntó.

Cisneros señaló en este sentido que Uruguay todavía no está preparado ni tiene "verdadera conciencia" sobre el daño que pueden causar estos eventos, y que debería prepararse dado que "según las estimaciones sobre el cambio climático, no en un corto plazo, pero en un mediano plazo", el país podría vivir una situación climática similar a la que hoy se vive en el Golfo de México.

La zona sur de Uruguay vivió ayer todo el día bajo una alerta meteorológica roja, un "riesgo meteorológico extremo por posibles fenómenos no habituales de intensidad excepcional" con un "nivel de peligro muy alto para la población".

El pasado 19 de septiembre la mayor parte del territorio uruguayo sufrió otro ciclón extra tropical que derivó en la muerte de tres personas, un padre y sus dos hijos menores que pretendieron cruzar en automóvil un arroyo desbordado, y ocasionó la caída de cientos de árboles y cables del tendido eléctrico.

En Montevideo unas 190.000 personas quedaron sin luz durante varias horas y en todo el país los evacuados fueron unos 7.400.

Los vientos llegaron a tener rachas de hasta 150 kilómetros por hora.