Un tibetano de 58 años llamado Dorje Rinchen murió tras prenderse fuego a lo bonzo en la localidad de Xiahe (provincia de Gansu) en el noroeste de China, apenas 24 horas después de que otro tibetano muriese igual en esa ciudad, informaron la agencia oficial Xinhua y grupos pro Tíbet en el exilio.

El segundo suceso ocurrió hacia las 15:30 horas del martes (7:30 GMT) en la principal calle de Xiahe, localidad en la que se encuentra el Monasterio de Labrang, uno de los más importantes para el budismo tibetano y también uno de los más visitados por los turistas.

La organización International Campaign for Tibet mostró imágenes posteriores al suceso, en las que Dorje, cubierto por sábanas, muestra graves quemaduras en la cabeza y el cuello.

El suceso sorprendió por el hecho de que el fallecido era conocido en la zona por haber aconsejado a jóvenes del lugar que no se quemaran a lo bonzo como acto de protesta, en un momento en el que ha habido unos 60 casos de inmolaciones en distintas zonas pobladas por etnia tibetana en el oeste de China.

Un día antes, el lunes, otro tibetano de unos 50 años llamado Dhondup (muchos tibetanos sólo tienen un nombre) se inmoló junto a los muros del Monasterio de Labrang.

Labrang fue escenario de masivas protestas tibetanas en 2008, aunque hasta ahora nunca se había informado de inmolaciones en ese lugar.

Situado en la ciudad de Xiahe, el enorme complejo religioso se encuentra en una zona donde conviven chinos de la etnia mayoritaria han con tibetanos y musulmanes hui.

China considera a Tíbet parte del país desde hace siglos, por uniones dinásticas y conquistas en la época imperial, mientras que para los tibetanos en el exilio, el "Techo del Mundo" era virtualmente independiente hasta que fue ocupado por el Ejército comunista a principios de la década de los 50 del siglo pasado.