El principal bloque opositor del Líbano culpó el miércoles al régimen sirio por la muerte de un alto funcionario de los servicios de inteligencia y exigió la renuncia del gobierno actual, dominado por Jezbolá, aliado de Siria.

La alianza de la oposición indicó que no puede haber diálogo nacional entre grupos rivales si el gobierno encabezado por el grupo combatiente chiíta Jezbolá no renuncia antes.

"El primer paso para enfrentar los conflictos es la caída de este gobierno", dijo el oficial de alto rango Fares Soeid al leer un comunicado de la coalición del 14 de marzo de partidos detractores de Siria. "El gobierno, por medio de su jefe de Estado, y los grupos políticos que lo respaldan, asumen una gran responsabilidad al facilitar el plan del régimen criminal de Assad", agregó.

El comunicado fue una evidente referencia a lo que los políticos detractores a Siria dicen es la falta de apoyo a las investigaciones en otros intentos de asesinato recientes.

Soeid dijo que la oposición trabajará para derrocar al gobierno a través de la vía pacífica.

Un auto bomba mató el viernes al general de brigada Wissam al-Hassan, el jefe de inteligencia de la policía y uno de los opositores más poderosos de la intromisión siria en asuntos libaneses. Desde su muerte, la violencia ha dejado 13 muertos.