Los militares brasileños desplazados en una vasta operación realizada en las fronteras con Perú y Bolivia se incautaron de un total de 3,5 toneladas de drogas, según un balance final divulgado hoy por el Ministerio de Defensa.

La "Operación Ágata VI", en la que participaron 7.500 soldados de las tres fuerzas armadas, también permitió la aprehensión de 201 embarcaciones, 67 automóviles y mercancías de contrabando valoradas en 2,1 millones de reales (unos 1,05 millones de dólares), indicó ese despacho en un comunicado.

En esta operación, enmarcada en los planes de defensa fronteriza del Gobierno brasileño, se utilizaron por primera vez dos unidades del Vehículo Aéreo No Tripulado (VANT) desarrollado por la empresa Aeroeletrónica, subsidiaria de la israelí Elbit.

Además, estas operaciones de vigilancia realizadas a lo largo de los 4.216 kilómetros de fronteras amazónicas con Perú y Bolivia contaron con apoyo de cazabombarderos, helicópteros de combate, lanchas de patrulla y blindados.

Más allá de sus funciones propias, los militares también se volcaron en apoyo de la población fronteriza con personal médico, que atendió durante las últimas dos semanas a 13.230 personas, de las cuales 2.630 recibieron cuidados odontológicos.

Las autoridades de Perú y Bolivia fueron informadas previamente sobre esta operación e invitadas a enviar observadores en el marco de los planes de cooperación fronteriza que Brasil mantiene con ambos países.

La operación fue similar a una realizada en agosto pasado en los límites del país con Uruguay, Argentina y Paraguay, en la que fueron incautados 880 kilos de marihuana, cocaína y otras drogas, así como 11.730 kilos de explosivos.

Según el Ministerio de Defensa, la "Operación Agata VI" ha sido la última de este año y será seguida en 2013 por "al menos otras tres" de la misma envergadura, con "el objetivo de llevar a las fronteras la presencia del Estado brasileño".