El "hach", la peregrinación anual musulmana a la ciudad santa saudí de La Meca, comienza hoy con el día de Al Tarueya (reflexión), dedicado al recogimiento, el rezo y la meditación.

Todo está preparado en La Meca para acoger a los más de dos millones de peregrinos -1,6 millones venidos del extranjero y 750.000 de Arabia Saudí- que han llegado para cumplir con los rituales del "hach", uno de los cinco pilares del islam, que todo creyente debe completar al menos una vez en la vida.

Los fieles pasarán esta jornada en el valle de Mina, vecino a La Meca, donde, según el islam, Abraham acudió para cumplir la orden divina de sacrificar a su hijo Ismael, antes de que Alá le enviara un carnero.

Vestidos con el "ihram", dos piezas de tela blanca sin costura para los hombres y una túnica larga para las mujeres, todos peregrinos entonarán al unísono "Labaik Alahuma Labaik" (Aquí estoy, oh señor) durante su estancia en Mina.

Los creyentes permanecerán en el valle hasta la próxima madrugada, cuando comenzarán a subir al monte Arafat para cumplir mañana con el siguiente rito del "hach", el más importante de la peregrinación.

Para garantizar la seguridad, el cuerpo de la Defensa Civil saudí ha encargado su supervisión a 26.000 efectivos, el 20% de la plantilla.