La Corte Suprema de Chile decidió hoy anular parcialmente el juicio en el que fueron condenados por homicidio frustrado y porte ilegal de armas dos mapuches que llevan 59 días en huelga de hambre y concedió a uno de ellos la remisión condicional de la pena, similar a la libertad vigilada.

Paulino Levipán, de 19 años, y Daniel Levinao, de 18, fueron condenados en agosto, por un tribunal de la localidad de Angol, en el sur de Chile, a diez años y un día de prisión por homicidio frustrado contra un carabinero y a otros 541 días por porte ilegal de arma de fuego.

Ambos se declararon en huelga de hambre para exigir la anulación de ese juicio y sus defensas presentaron con ese fin un recurso de nulidad, sobre el cual se pronunció hoy la Sala Penal de la Corte Suprema en una sentencia unánime que fue leída por el magistrado Milton Juica.

En el caso de Levinao, el máximo tribunal decidió anular la sentencia respecto al delito de homicidio frustrado contra carabineros, por considerar que hubo "una evidente falta de fundamentación" en el fallo, y ordenó realizar un nuevo juicio.

En tanto, en el caso de Levipán, la Corte Suprema estimó que el hecho punible no constituyó un delito de homicidio frustrado, sino solo de lesiones, por lo que determinó anular esa parte del juicio.

En este caso, sin embargo, decidió emitir de oficio una sentencia de reemplazo y lo condenó como autor del delito de "maltrato de obra" a carabineros a tres años de prisión con el beneficio de remisión condicional de la pena, similar a la libertad vigilada.

También le otorgó la remisión condicional de la pena por el porte ilegal de armas.

Tras conocer este fallo, ambos decidirán en las próximas horas si abandonan el ayuno, adelantaron portavoces de los indígenas.

"(Nuestras demandas) fueron acogidas parcialmente, pero fueron suficientes para una pena mucho más morigerada que se traduce en la libertad" de Levipán, declaró al término de la sesión su abogado defensor, Claudio Fierro.

Tanto Levinao como Levipán se encuentran internados en la cárcel de Angol, donde han llevado a cabo esta huelga de hambre junto a otros dos presos mapuches, los hermanos Rodrigo y Eric Montoya, que están a la espera de ser juzgados.

Los cuatro comuneros pertenecen a la comunidad Wente Wilkun Mapu, cerca de Chequenko, en una zona dominada por el denominado conflicto mapuche que enfrenta a esa etnia con agricultores y empresas forestales por la propiedad de tierras que consideran ancestrales.

En tanto, otro grupo de cinco reos mapuche depusieron ayer una huelga de hambre de 23 días tras lograr un acuerdo con Gendarmería (guardia de prisiones) para que se les traslade desde la prisión de Temuco a la de Angol, a 140 kilómetros de distancia, y estar así más cerca de sus familias.

En los últimos años varios indígenas han protagonizado prolongados ayunos con el fin de presionar a las autoridades con distintos objetivos, como el traslado a otros penales, la suspensión de sus juicios o la no aplicación de la ley antiterrorista.