Lee Si-hyung, hijo del presidente surcoreano, Lee Myung-bak, compareció hoy ante un consejo especial de fiscales para ser interrogado sobre su implicación en un caso de supuesto uso indebido de dinero público.

Es la primera vez en la historia de Corea del Sur que el hijo de un presidente en activo es sometido a un interrogatorio, destacaron los medios locales.

La semana pasada, las autoridades ya solicitaron que se prohibiera salir del país a Lee Si-hyung, de 34 años, y otras 10 personas que podrían estar implicadas en el caso, al tiempo que registraron la casa y la oficina del hermano mayor del presidente, Lee Sang-eun, también sospechoso de corrupción.

Este último habría prestado, según los fiscales, 600 millones de wones (415.000 euros) a su sobrino Lee Si-hyung para la compra fallida, y presuntamente irregular, de unos terrenos donde se pretendía levantar la futura residencia de Lee Myung-bak.

El jefe de Estado surcoreano, cuyo mandato finalizará en febrero de 2013, llegó el año pasado a un acuerdo para construir en los citados terrenos en Naegok-dong -cerca del lujoso barrio de Gangnam- su futura vivienda, que incluiría instalaciones auxiliares para el personal de seguridad.

El suelo fue comprado conjuntamente por el hijo de Lee y el servicio de seguridad presidencial, pero más tarde se reveló que el trato no fue equitativo y que el primero pudo haberse beneficiado económicamente del acuerdo al adquirir terreno por debajo de su valor.

La oficina presidencial negó este extremo y posteriormente dio marcha atrás al proyecto al anunciar que Lee se mudaría a su casa anterior, en un aparente intento de evadir la polémica suscitada.

Después de que, tras un primer proceso, la Fiscalía decidiera en junio de este año no presentar cargos contra los supuestos implicados, los partidos de la oposición solicitaron una investigación especial, actualmente en curso y que podría prolongarse hasta finales de noviembre.