Ford Motor Co. cerrará una planta automotriz en el este de Bélgica — una de sus principales fábricas europeas — para fines del 2014, en una medida que causará la pérdida de 4.500 empleos directos y 5.000 más entre subcontratistas.

Exactamente medio siglo después del comienzo de la construcción de la planta de Genk, Ford dijo a un consejo gerencial allí que pararían la producción debido a que el declive en las ventas europeas obligó a reestructurar sus plantas.

"Esto nos toma por sorpresa y es un trago realmente amargo", comentó a The Associated Press el representante del sindicato demócrata cristiano Johan Lamers.

Ford se ha sentido presionada en Europa debido a la menor demanda de sus modelos y a la caída general de ventas de automóviles en el continente a causa de la crisis de la deuda.

La compañía prevé perder más de 1.000 millones de dólares este año en Europa, fuente de una cuarta parte de sus ventas. Los analistas dicen que Ford tiene más capacidad de fabricación de la que necesita.

Las autoridades regionales en la región de Flanders, en el norte de Bélgica, buscan los medios de recuperar dinero de los 57 millones de euros a que se comprometieron en el 2010 para mantener a Ford allí durante años.

"Es incomprensible y una pesadilla para esa gente", dijo el presidente de Flanders, Kris Peeters.

"En octubre del 2010 negociamos y firmamos un acuerdo por valor de muchos millones. Y ahora dicen: 'Bueno, cerremos Genk''', agregó.

La planta de Genk fabrica el sedán Mondeo, la miniván S-MAX y el Galaxy. Ford dijo que planea trasladar la producción de los tres modelos a Valencia, España.

"La reestructuración propuesta de nuestras operaciones de manufactura europea es una parte fundamental de nuestro plan para fortalecer el negocio de Ford en Europa", afirmó en una declaración el director general de Ford de Europa, Stephen Odell.