Un considerable aumento de la población hispana en Texas y mayores tasas de pobreza entre las minorías del estado podrían repercutir negativamente en los ingresos de las familias en el futuro y resultar en pérdidas fiscales para el estado por 11.400 millones de dólares en el 2050, dijo un experto.

Son casi unánimes las conclusiones de diversos estudios en que una mejora a la educación es clave para impulsar mayores ingresos y de esta manera revertir quizá la tendencia, señaló el martes Steve Murdock, ex director de la Oficina del Censo federal y ex demógrafo del estado de Texas, en su testimonio durante un juicio por recortes al financiamiento a escuelas públicas.

El testimonio de Murdock se inscribió en el caso relacionado con seis demandas presentadas a favor de dos tercios de los distritos escolares de Texas, responsables de la educación de 75% de los más de cinco millones de estudiantes del estado.

El meollo de la disputa son los recortes por 5.400 millones de dólares a la educación pública y programas de becas que la legislatura de Texas aprobó en 2011. El caso comenzó el lunes ante el juez federal para el estado, Jon Dietz, en Austrin.

El ingreso promedio de las familias en Texas en 2010 era de unos 66.000 dólares anuales, dijo Murdock. Si persiste la tendencia actual, ese promedio podría declinar en más de 7.700 dólares para el 2050. Esto implicaría la pérdida de 300 dólares en impuestos por familia, agregó.

Sin embargo, Murdock señaló que cerrar la disparidad de los ingresos entre los blancos y las minorías aumentaría los ingresos familiares en 16.000 dólares anuales en el 2050. "Si les va bien a las minorías de Texas, le irá bien al estado también", indicó.

Los distritos escolares exigen mayores recursos y afirman que debido a los recortes recientes fue necesario despedir a maestros y aumentar el número de alumnos por clase. También afirman que la magnitud de las reducciones infringen el compromiso en la Constitucion de Texas de proveer enseñanza pública gratuita y eficiente.

Según las autoridades escolares, el sistema es ahora injusto porque los recortes a los recursos ocurrieron a pesar de que aumentaron las inscripciones escolares en 80.000 estudiantes por año en promedio y se supone que los profesores deben preparar a los estudiantes para los nuevos exámenes estandarizados que son más difíciles.

La procuraduría general del estado arguye que debido al gran énfasis que Texas pone en el control local de sus distritos escolares, las inadecuaciones son atribuibles a los distritos en particular, no al sistema en general.

Por su parte, los abogados de la procuradoría destacaron que el financiamiento que dispensó Texas a las escuelas de 2006 a 2010 superó la tasa de inflación y el nivel de las inscripciones, debido a lo cual los recortes de 2011 quizá no se resintieron considerablemente.

Murdock testificó que de 2000 a 2010 la población del estado creció en casi 4,3 millones de habitantes, de los que 2,8 millones — el 65% del total — correspondieron a los hispanos. En general, la población latina en Texas aumento de 32% a 37,6% del total.

El experto dijo que se trata de una tendencia casi universal en todo el estado y que ha continuado aun cuando se redujo considerablemente la inmigración desde México y otros países por la recesión de la economía estadounidense en 2008.

Ese aspecto es importante para el futuro de los ingresos de las familias, indicó Murdock, porque los hispanos — así como los afro-estadoundienses — tienen tres veces más probabilidades que los blancos de vivir en la pobreza.

Es previsible en Texas un incremento de los niños en edad escolar de 4,8 millones en 2010 a casi 9,3 millones en 2050, señaló Murdock. Para entonces, 15,5% de los estudiantes de las escuelas públicas de Texas serán caucásicos, en comparación con 8,5% de los afroestadoundienses y 64% de los hispanos.