El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas respaldó el miércoles de manera unánime la tregua de cuatro días que propuso el mediator internacional para Siria con motivo de una importante festividad musulmana tras de que éste advirtiera que podría agravarse el conflicto si fracasa el nuevo plan para un alto el fuego.

Sin embargo, incluso parece destinada al fracaso esta iniciativa modesta, el único plan de la comunidad internacional para reducir la violencia.

Misiones previas para un alto el fuego han fracasado, en parte debido a la falta de incentivo para que el presidente Bashar Assad y los rebeldes que pretenden derrocarlo pongan fin a su sangrienta guerra de desgaste.

Ambos bandos todavía consideran que pueden lograr avances en el campo de batalla sobre el otro aun cuando la lucha ha caído en un estancamiento y ninguna de las partes está convencida de la eficacia de las negociaciones para una transición política.

Lakhdar Brahimi, el enviado de la ONU y la Liga Arabe para Siria, propuso que ambas partes depongan las armas durante la celebración musulmana de la Eid al-Adha, que comienza el viernes.

Persisten las divisiones en el Consejo de Seguridad en torno a Siria, aunque los aliados de Assad, Rusia y China, se sumaron al apoyo de otros miembros a la iniciativa de una tregua temporal que pudiera propiciar conversaciones tendentes a poner fin al conflicto que ha durado nueve meses en Siria.

La reacción de las partes osciló entre la bienvenida y el rechazo absoluto.

Las autoridades del gobierno sirio dijeron que continuaban estudiando la iniciativa, mientras que la oposición política de Siria dijo que era escéptica de los compromisos del régimen.

Un comandante rebelde rechazó la propuesta y la consideró irrelevante, mientras que un grupo islamista radical que combate al lado de los insurgentes dijo que no acataría tregua alguna.

Mientras Brahimi informaba al Consejo de Seguridad, la cifra de muertos desde el inicio del conflicto, en marzo de 2011, rebasó los 35.000, dijeron activistas, al tiempo que se difundían nuevos hechos de violencia ocurridos en diversas partes del país.

Dos coches bomba estallaron y debido a estos hechos perdieron la vida ocho pasajeros de un autobús en la capital, Damasco, al igual que 12 soldados del régimen cerca de un puesto militar de control en el norte. Al menos 12 civiles murieron debido a ataques aéreos del régimen contra aldeas cerca de una base militar sitiada, dijeron activistas.

Estas personas también difundieron un video en el que aparecen 13 cadáveres, algunos de mujeres y niños, dentro de una habitación en un suburbio de Damasco. Ambas partes se culparon de estas muertes ocurridas el miércoles.

Brahimi dijo al Consejo de Seguridad mediante videoconferencia desde El Cairo que confía en que la tregua contribuya a que la asistencia humanitaria llegue a las zonas asoladas por el conflicto y el inicio de conversaciones para una transición, dijeron diplomáticos de la ONU que solicitaron el anonimato debido a que la reunión fue privada.

La secretaria norteamericana de Estado, Hillary Rodham Clinton, expresó su apoyo al alto el fuego que propuso Brahimi para que los "sirios puedan festejar en paz".

En Damasco, el portavoz del ministerio del Exterior, Jihad Makdessi, dijo que al propuesta para la tregua "continuaba en estudio" por parte de los dirigentes del ejército sirio y que Siria podría anunciar el jueves una decisión.

El embajador de Rusia para las Naciones Unidas, Vitaly Churkin, dijo a la prensa tras la reunión del Consejo de Seguridad que su país ha recibido señales de que Siria podría acatar el alto el fuego.

___

Los periodistas de The Associated Press, Edith M. Lederer, en Naciones Unidas; Maggie Fick en El Cairo; Bradley Klapper, en Washington, y Vladimir Isachenkov en Moscu, contribuyeron a este despacho.