El béisbol profesional de las Grandes Ligas vive con entusiasmo el inició del "Clásico de Otoño" que tendrá un enfrentamiento inédito en la historia del deporte pasatiempo nacional con los Gigantes de San Francisco y los Tigres de Detroit y nada menos que 20 peloteros latinoamericanos.

Nadie sabe lo que deparará la Serie Mundial a nivel deportivo entre dos equipos que nunca se han enfrentado para definir el título de campeón, pero lo que si está garantizado es que durante el "Clásico de Otoño" se hablará más español que nunca.

La experiencia de ambos equipos suma 30 apariciones combinadas en la final del béisbol, y esta vez el campeonato podría definirlo uno de los 20 jugadores latinoamericanos que tendrán presencia en la Serie Mundial, nueva marca de peloteros extranjeros.

Los Gigantes contarán con 11 y los Tigres, con nueve. La novena de San Francisco tiene en su plantilla a los lanzadores dominicanos Santiago Casilla y Guillermo Mota, el puertorriqueño Javier López y el venezolano José Mijares.

Entre sus toleteros están el receptor venezolano Héctor Sánchez, y entre sus jugadores de cuadro se encuentran el dominicano Joaquín Arias, y los criollos Pablo Sandoval y Marco Scutaro, mientras que en los jardines están su compatriota Gregor Blanco y el puertorriqueño Ángel Pagán.

La plantilla de latinoamericanos de los Tigres cuenta también con cuatro lanzadores, los dominicanos Al Alburquerque, Joaquín Benoit, Octavio Dotel y José Valverde junto al venezolano Aníbal Sánchez.

También están cuatro jugadores de cuadro latinos, los venezolanos Miguel Cabrera y Omar Infante, además de los dominicanos Jhonny Peralta y Ramón Santiago, y en los bosques se encuentra el criollo revelación Avisail García.

Scutaro todavía no asimila que está en su primera Serie Mundial y que además sacó el último "out" que permitió a los Gigantes eliminar a los Cardenales de San Luis, actuales campeones del "Clásico de Otoño", además de ser el Jugador Más Valioso (MVP) en el Campeonato de la Nacional.

A sus 36 años, el segunda base venezolano con 14 imparables, que empató marca en las series por el banderín, se convirtió en el jugador clave de la ofensiva y defensiva de los Gigantes, que esperan que siga por el mismo camino en la Serie Mundial.

Scutaro, que habla un inglés perfecto, pero un español con acento venezolano único, dijo que todo se lo debía al esfuerzo, las bendiciones de Dios y el apoyo de su familia, que ha sido excepcional.

Además recordó la gran aportación que habían hecho las generaciones anteriores de peloteros latinoamericanos que les abrieron el camino para que ahora puedan ellos triunfar en las mayores.

"Orgulloso de la raza latina, orgulloso de cuánto hemos crecido los peloteros latinos, y a la vez dándole las gracias a todos esos peloteros que abrieron las puertas para nosotros en los 60, 70 y 80", destacó Scutaro. "Pienso que ellos pasaron los momentos duros y son la razón del por qué somos tantos en Grandes Ligas".

Junto a Scutaro el resto de los peloteros latinoamericanos se sienten más orgullosos que nunca de hablar español y tener presencia y protagonismo dentro del deporte pasatiempo nacional en Estados Unidos, con nueve meses de actividad desde que comienzan los campos de entrenamientos hasta que concluyese en octubre la Serie Mundial.

Scutaro forma parte de un número sin precedentes de nueve venezolanos en un Clásico de Otoño, a los que hay que sumar otros nueve dominicanos y un par de puertorriqueños.

Junto a Scutaro estarán sus compatriotas Blanco, Mijares, Sánchez y Sandoval que se enfrentarán a Cabrera, García, Infante y Sánchez de los Tigres.

Los dominicanos Alburquerque, Benoit, Dotel, Peralta, Santiago y Valverde con los Tigres tendrán de rivales en la formación de los Gigantes a sus compatriotas Arias, Casilla y Mota.

López y Pagán son los dos peloteros puertorriqueños en la Serie Mundial y no tendrán rivalidad porque son compañeros con los Gigantes.

Grandes Ligas confirmó que el número de extranjeros eclipsó el récord previo de 16 que se fijó en 2003 en la serie entre los Marlins de la Florida contra los Yanquis de Nueva York.

Luego se empató esa marca en el 2007 cuando se enfrentaron los Rockies de Colorado contra los Medias Rojas de Boston, en el 2010 con los Vigilantes de Texas ante los Gigantes y en el 2011, de nuevo el equipo tejano de la Liga Americana ante los Cardenales.

"Es lo mejor que le podía suceder al béisbol latinoamericano", declaró Cabrera, ganador de la Triple Corona durante la temporada, primero que lo consigue desde 1967 y primer latino en toda la historia. "Se va jugar una pelota bastante caribeña, que no es otra cosa que competir duro, pa'alante, sin saber lo que va a pasar".