El secretario de Defensa de Estados Unidos, Leon Panetta, aseguró hoy, tras un encuentro con su par surcoreano, Kim Kwan-jin, que ambos países están preparados para responder a las amenazas de Corea del Norte.

"Está muy claro que Corea del Sur y Estados Unidos tienen una fuerte relación de cooperación, y que cuando esas provocaciones ocurran, trabajaremos juntos para determinar qué tipo de respuesta debe ser proporcionada, en caso de que sea necesaria", aseguró el secretario de Defensa.

Panetta expresó también su alivio porque las amenazas de los norcoreanos no se hayan ejecutado, aunque aseguró que el país asiático continúa siendo peligroso para la seguridad internacional, por lo que Estados Unidos sigue trabajando con sus aliados.

"La preocupación que tenemos es que (Corea del Norte) siga preparándose para una prueba de misiles, que siga preparando pruebas nucleares y continúe participando en el enriquecimiento de uranio contra todas las normas internacionales. Siguen comportándose de un modo provocativo que amenaza la seguridad de nuestro país, obviamente, de Corea del Sur y la región", insistió Panetta.

La comunidad internacional vigila de cerca a Pyongyang después de que un satélite surcoreano detectó en abril actividad en una base nororiental del país comunista que apunta a la posibilidad de un nuevo ensayo nuclear por parte del régimen comunista.

El satélite registró estos movimientos poco después de que Corea del Norte lanzara sin éxito un cohete de largo alcance el pasado 13 de abril.

"El secretario Panetta y yo reafirmamos nuestra visión compartida de que las capacidades militares asimétricas de Corea del Norte, como su programa de armas nucleares y misiles, representan una seria amenaza no sólo para la seguridad de la península coreana, sino también la del noreste de Asia y el mundo entero", dijo Kim.

La Guerra de Corea comenzó el 25 de junio de 1950, cuando tropas y tanques norcoreanos invadieron territorio del Sur.

Estados Unidos y otras 20 naciones lucharon del lado de Seúl bajo bandera de Naciones Unidas hasta que un armisticio interrumpió el conflicto en 1953.

Corea del Sur, donde Washington mantiene aún desplegados unos 28.500 efectivos, y Corea del Norte siguen técnicamente en guerra desde entonces.