El Departamento de Estado y el FBI recibieron correos electrónicos apenas dos horas después del atentado contra el consulado estadounidense de Bengasi en los que se apuntaba a la autoría de la organización Ansar al-Sharia, indicaron hoy medios estadounidenses.

En estos correos, enviados a varios organismos de seguridad de EE.UU. y a la Casa Blanca, se especificaba que el grupo islamista extremista Ansar al Sharia había reivindicado la responsabilidad en el ataque, en el que murieron el embajador en Libia y otros tres estadounidenses.

La explicación de lo sucedido en Bengasi ha generado un cruce de acusaciones entre republicanos y demócratas en la recta final de la campaña electoral, después de que la Administración del presidente Barack Obama afirmara en un primer momento que el ataque había sido resultado de las protestas espontáneas tras la difusión de una película realizada en EE.UU. que se mofaba del islam.

Posteriormente, sin embargo, altos responsables reconocieron que el ataque había sido planeado y no había tenido nada que ver con las protestas por el vídeo que se extendieron por el mundo musulmán.

Tras la nueva revelación, los senadores republicanos John McCain, Lindsey Graham y Kelly Ayotte enviaron hoy una carta al presidente Obama en la que expresan su "profunda preocupación".

"Esta última información se suma a la confusión que rodea lo que usted y su Administración conocían acerca de los ataques en Bengasi, cuándo lo conocieron, y por qué respondieron a esos trágicos sucesos de la manera en la que lo hicieron", señalan en la carta.

El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, restó importancia a estos correos y señaló que hubo múltiples informaciones tras el ataque del 11 de septiembre en Bengasi.

"Había una gran variedad de información que estaba siendo recibida en esos momentos. La cuestión es que los servicios secretos se dedican a evaluar esas informaciones y juzgar qué ocurrió y quién fue responsable", indicó Carney a los periodistas que le acompañan en el avión presidencial rumbo a un acto electoral en Iowa.

"El correo al que se refieren ustedes era una fuente abierta, un correo no clasificado en el que se hacía referencia a una afirmación hecha en las redes sociales a la que todo el mundo pudo tener acceso de manera instantánea", agregó.

Por último, reiteró que las primeras evaluaciones sobre lo ocurrido eran "preliminares" y entonces se precisó "que existía una investigación en marcha y que, en cuanto se conocieran más hechos, se darían a conocer a los ciudadanos".

Por su parte, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, comentó también estas informaciones, aunque se refirió a ellas como "manipulaciones".

"Lo he dicho y volveré a hacerlo: nadie quiere saber más lo que ocurrió que yo", dijo Clinton a los periodistas tras reunirse con el ministro de Exteriores brasileño, Antonio Patriota.

"El consejo independiente que analiza lo sucedido está en pleno trabajo, no manipulando una historia aquí y un documento allá, sino mirando toda la información, que es el enfoque que recomiendo para algo tan complejo como un ataque como éste", afirmó.