Colombia acoge durante tres días el tercer encuentro de URB-AL III que pone fin a este programa de cooperación para la cohesión social y políticas públicas locales de la Comisión Europea con América Latina que ha durado cuatro años y ha llevado a cabo 20 proyectos en 74 zonas de este continente.

Durante estos cuatro años la Comisión Europea ha invertido 64 millones de euros en diversos proyectos de cooperación por toda América Latina, un programa que ha contado con la coordinación de un consorcio encabezado por la Diputación de Barcelona (España).

El director de Relaciones Internacionales de la Diputación de Barcelona y coordinador general del proyecto, Jordi Castells, explicó en una entrevista con Efe que el objetivo primordial del proyecto fue "la mejora de calidad de vida de los ciudadanos a los que se destina".

Uno de los proyectos destacados por los participantes en el encuentro ha sido European Union and Latin America for Welfare Integrated Policies, que ha contado con la participación del Departamento de Antioquia, en Colombia, el Estado de Paraná, en Brasil, y de la Provincia de Buenos Aires, en Argentina.

El proyecto, EU-LA-WIN (en sus siglas) tuvo como objetivo desarrollar un nuevo enfoque de políticas de bienestar y socio-asistenciales.

Otros de los proyectos destacados fueron el de integración transfronteriza Trifinio (Honduras, Guatemala y El Salvador); el de cohesión a través del turismo sostenible (Argentina, Perú y Bolivia) y el proyecto "Basura sirve", que apunta a mejorar los sistemas de gestión de residuos urbanos en seis municipios de América Latina.

Y es que la mayoría de proyectos se han centrado alrededor de la gestión de recursos y de la participación ciudadana, unos sectores en los que la Diputación de Barcelona ha aportado "asistencia técnica y mecanismos para gestionar actuaciones".

"La Diputación de Barcelona queda muy bien posicionada para futuras actuaciones ya no solo en cooperación sino en la parte social, económica y cultural", explicó Castells sobre la participación de la institución que él representa en el proyecto.

Castells señaló que una vez finalizado el programa de cooperación los países latinoamericanos que actualmente cuentan con elevadas tasas de crecimiento pueden "destinar una parte de este dinero para ejecutar todo esto y han de tener un buen proyecto".

Y ahí es donde entran las empresas de Barcelona, que parten de una mejor posición ya que han estado asesorando parte de estos proyectos.

"Si las empresas pueden aprovechar para situarse y participar en todo esto, perfecto", agregó Castells, algo que sería muy positivo dado la situación económica en España.

El programa URB-AL III se inició en 2009 con un presupuesto de 64,4 millones de euros que han sido destinados a 20 proyectos de cooperación en 74 zonas y 500 municipios de América Latina.

Tras cuatro años el programa llega a su fin con el tercer encuentro que se celebra en Bogotá del 24 al 26 de octubre.