La Corte Suprema chilena anuló el miércoles la condena a 10 años de prisión contra un indígena mapuche y rebajó la pena a otro que integran un grupo de cuatro reclusos que cumplen 59 días en huelga de hambre.

Dos de los mapuches estaban condenados a 10 años de cárcel por el intento de homicidio de un general de la policía y a 541 días más por el porte ilegal de armas. Los otros dos esperan el juicio, uno por homicidio frustrado contra otro policía y un cuarto por el supuesto robo frustrado a un particular. Estos últimos exigen que recalifiquen sus acusaciones y se elimine del proceso a un testigo protegido o secreto.

Daniel Melinao, vocero de los huelguistas, dijo a The Associated Press que el mismo miércoles se iniciarán reuniones entre los miembros de su comunidad con los cuatro en huelga de hambre para decidir si levantan el ayuno. Dijo que existen altas posibilidades de que se termine la huelga ya que lograron los puntos más importantes de sus demandas, que eran la anulación de un juicio y la rebaja de condenas.

"Valoramos positivamente el fallo... porque nosotros venimos diciendo hace mucho tiempo que los hermanos no intentaron asesinar al general y hoy ratifica la Corte que en ningún momento hubo homicidio frustrado", agregó.

Tras el prolongado ayuno en la cárcel de Angol, 600 kilómetros al sur de Santiago, y la presentación de sendos recursos de nulidad, el máximo tribunal anuló la condena contra el primero y rebajó la condena a tres años de presidio contra el segundo al recalificar el delito como lesiones, aunque les mantuvo los 541 días por porte no autorizado de armas.

La Corte Suprema también dispuso que el mapuche al que le rebajaron la condena salga en libertad y cumpla su sentencia en forma remitida, es decir, acudiendo periódicamente a firmar un libro de la policía de prisiones.

Los delitos se cometieron en agosto y noviembre de 2011 en el sur del país. Los cuatro acusados pertenecen a la comunidad Wente Wekul Mapu, una de las centenares de comunidades que viven en la pobreza extrema en la llamada Región de La Araucanía, donde batallan por la devolución de las tierras de sus ancestros, hoy en poder de grandes empresas forestales y latifundistas.

En el pasado reciente decenas de mapuches procesados por la controversial Ley Antiterrorista, legada por la dictadura del general Augusto Pinochet (1973-1990) han logrado cambios a algunos artículos de la ley, como que no sean procesados por ella los indígenas menores de edad, después de ayunos que en ocasiones han sobrepasado los 80 días.

En la víspera otros cinco mapuches que sostuvieron una huelga de hambre por 23 días, tres de ellos sin ingerir líquidos, levantaron el ayuno luego de la intervención de la directora del autónomo Instituto Nacional de Derechos Humanos, Lorena Fríes, quien logró que la policía de prisiones accediera a la petición de los indígenas de ser trasladados a una prisión más cercana al lugar donde residen sus familiares.

Los cerca de 800.000 mapuches del país son la mayor etnia indígena y representan cerca de 5% los 16,5 millones de chilenos. Son los indígenas que mayor resistencia opusieron a los conquistadores españoles en el siglo XV, a los que combatieron por tres siglos, y luego prosiguieron su batalla contra el Estado chileno que los derrotó y arrinconó al sur del país, donde después de ser los dueños del territorio nacional quedaron reducidos a una pequeña porción de tierras.