El primer ministro británico, David Cameron, aseguró hoy que el proyecto independentista de Escocia "se cae a pedazos", después de que el ministro principal escocés, Alex Salmond, haya sido acusado de confundir al electorado sobre el futuro en Europa de la región.

Los comentarios de Cameron llegan después de una polémica suscitada ayer por unas declaraciones de la viceprimera ministra escocesa, Nicola Sturgeon, en las que explicó que Edimburgo acaba de encargar informes legales sobre la pertenencia de la región a la Unión Europea (UE) en caso de independizarse.

Esta revelación ha levantado duras críticas contra Salmond, que en marzo afirmó que ya había pedido informes legales sobre este asunto y que ha repetido en varias ocasiones que Escocia no dejaría de formar parte de la UE una vez conseguida la independencia.

"Ahora resulta que ellos nunca tuvieron asesoramiento legal en esta materia. Creo que esto demuestra que cuando nos fijamos en el caso de secesión que plantea el Partido Nacionalista Escocés (SNP) -liderado por Salmond- este se cae a pedazos", dijo el primer ministro británico.

El líder escocés se defendió ayer de las acusaciones en el Parlamento regional, donde señaló que, cuando habló sobre el lugar de Escocia dentro la UE, lo hacía "en términos de debate general" y basándose en "las opiniones ofrecidas por algunos eminentes juristas".

A pesar de ello, las críticas continuaron hoy por parte de parlamentarios escoceses de los dos grandes partidos del Reino Unido, conservador y laborista, que pedían honestidad al líder del SNP.

"Salmond ha engañado a la gente. Este es el hombre que pide a los ciudadanos que confíen en él para crear un nuevo Estado. Creo que su credibilidad ha caído por los suelos", indicó el conservador Jackson Carlaw a la BBC.

Por su parte, la laborista Jackie Baillie declaró a la misma cadena que "no hay ninguna duda de que el ministro principal ha mentido en este asunto".

"Ha dado la impresión en muchas ocasiones de que tenía ese asesoramiento legal, por lo que ayer recibimos con mucha sorpresa que su viceprimera ministra dijera que aún no lo tenían", agregó Baillie.

En otoño de 2014 los ciudadanos escoceses mayores de 16 años están llamados a las urnas para decidir sobre la independencia de la región del Reino Unido, país del que forman parte desde hace 300 años.