Nuevos enfrentamientos surgieron el martes en Libia entre fuerzas pro gubernamentales y rebeldes que defienden el que fuera bastión del fallecido mandatario Moamar Gadafi en un poblado montañoso.

Francotiradores se apostaron en edificios altos del centro de Bani Walid, aproximadamente a 140 kilómetros (90 millas) al sureste de Trípoli, y dispararon contra elementos de milicias a favor del gobierno en las afueras del pueblo.

El reinicio de los combates sucede luego de una breve calma el lunes. Un año después del derrocamiento y muerte de Gadafi, Libia sigue dividida por milicias rivales, tribus y grupos armados que respaldan al viejo régimen.

Médicos que huían de Bani Walid dijeron a The Associated Press que el principal hospital del poblado no presta servicio. Empleados extranjeros fueron vistos caminando 20 kilómetros (12 millas) para escapar de los enfrentamientos.

Un comandante de un grupo miliciano leal al gobierno dijo que un ataque definitivo para retomar el control del pueblo fue retrasado por temor de afectar a civiles que siguen dentro de la zona de combate.