Los candidatos a las elecciones municipales del domingo en Chile agudizan la imaginación con originales propuestas, como invitar a té con tarta, para atraer a unos electores más bien desanimados con los políticos y que por primera vez no tienen que votar obligatoriamente.

En las últimas semanas, las redes sociales hervían con carteles electorales y "jingles" radiofónicos que buscan captar la atención a los más de trece millones de chilenos convocados a participar en los comicios del próximo día 28.

El caso más sonado es la ocurrencia de Fernando Astete, candidato a concejal en la agrícola comuna (municipio) de Yerbas Buenas, a 300 kilómetros al sur de Santiago de Chile.

Este político independiente ha diseñado un cartel en el que aparece el perfil semidesnudo de una atractiva mujer, rubia, y varios tractores situados en el trasero de la modelo. Este lema acompaña al cartel: "Fernando Astete, un concejal... todo terreno".

Por una opción más original ha optado Joaquín Lavín León, candidato a alcalde en la comuna de Maipú, en el oeste de Santiago.

En uno de sus anuncios gráficos, el hijo del actual ministro de Desarrollo social, Joaquín Lavín, busca la complicidad del electorado invitando a té y tarta.

"Queremos estar cerca de ustedes, invítanos a la hora del té, nosotros llevamos la torta", reza el cartel en el que el aspirante aparece abrazado junto a su mujer, la bailarina y cantante chilena Kathy Barriga.

En términos más políticos una de las estrategias generalizadas entre los candidatos es asociar su imagen con la del líder más carismático del partido político al que pertenecen.

Así, es frecuente encontrar carteles en los que aparecen personalidades de la política nacional, como la expresidenta Michelle Bachelet, el ministro de Obras Públicas y posible candidato en las presidenciales de 2013, Laurence Golborne, o el candidato presidencial Marco Enríquez-Ominami, que fue la sorpresa en los comicios de 2009.

En tanto, hay políticos que para promocionarse llaman la atención sobre otros.

Ese es el ejemplo de Eugenio Prieto, aspirante a alcalde en el municipio del Maule, a 270 kilómetros al sur de la capital, que aparece en un mismo cartel con Bachelet y con Golborne, a los que todas las quinielas sitúan como rivales en las próximas presidenciales.

La imagen de Prieto, que se presenta como independiente apoyado por dos pequeños partidos de izquierda, está acompañada por la frase "Basta de lo mismo, paremos la corrupción".

Pero las fórmulas imaginativas no sólo se vislumbran en los anuncios gráficos, sino también en las cuñas o anuncios radiofónicos.

Con la explosión de portales como Youtube, muchos candidatos se han animado a versionar canciones de conocidos artistas.

El ejemplo más controvertido es el de Andrés Peralta, candidato de la conservadora Unión Demócrata Independiente (UDI) en la norteña ciudad de Arica, que ha utilizado la conocida melodía el "Dragostea Dintei" del grupo moldavo O-zone para pedir el voto a los homosexuales.

En Iquique, también en el norte, la aspirante de Renovación Nacional, Ivonne Delgado, ha apostado por el ritmo caribeño del reggaetón para crear un estribillo y resaltar así su lema de campaña: "Soy igual que tú, soy Ivonne Delgado, ven, confía en mí, yo te juro que todo lo haré por ti".

Ante esta avalancha publicitaria, una asociación llamada Red de Territorios Ciudadanos ha creado una página web en la que se enlaza el programa político de los candidatos que se han sumado a la campaña "Vota Programa, No Botes Tu Voto" (no tires tu voto).

Esta iniciativa pretende difundir el programa de los candidatos y aproximar la política a un electorado que, según el último sondeo de la consultora privada Adimark, desaprueba tanto a la opositora Concertación (centro-izquierda), en un 61 %, como a la Alianza (derecha), en un 68 %, las coaliciones que aúnan a los principales partidos de Chile.

La prueba de este latente descontento electoral es evidente en los carteles que tapizan farolas, semáforos y azoteas de las calles chilenas, en los que la mayoría de los candidatos no incluyen las siglas del partido político al que pertenecen.