Parte del cuerpo de un fósil de oso perezoso gigante descubierto en una caverna de piedra caliza a unos 600 kilómetros al norte de Asunción fue robada por desconocidos, denunció el martes la Secretaría de Cultura de Paraguay.

"Lamentablemente el lunes último cuando los científicos de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Asunción viajaron al lugar para extraer los restos, se encontraron con la sorpresa de que fueron robadas partes del cuerpo", dijo Graciela Bartolozzi, directora de Cultura.

El paleontólogo Víctor Filippi, en contacto telefónico con The Associated Press, indicó que "constatamos un acto de vandalismo porque de manera desordenada fueron arrancados huesos de la columna vertebral. Creemos que no fue obra de traficantes sino de irresponsables".

Los restos, cuando descubiertos fortuitamente en julio de 2011, ya no tenían la cabeza cuya desaparición, según el experto, fue consecuencia del paso del tiempo.

"La caverna está adentro de la propiedad de la empresa privada Calera Risso cuyos propietarios no se opusieron a la extracción pero sí la intendencia municipal del pueblo San Lázaro, cercano al establecimiento", relató.

La negativa obedeció al deseo municipal de exhibir al fósil en su edificio como un patrimonio cultural del norte del Paraguay.

Filippi añadió que "probablemente el oso perezoso gigante vivió hace unos diez mil años en la selva paraguaya. Uno similar fue encontrado en el Brasil".

El puesto policial de San Lázaro no tenía aún una pista de los ladrones.