Con cinco meses de anticipación, una misión de observadores de la Organización de Estados Americanos se instaló el martes en la capital paraguaya para verificar el proceso previo a las elecciones generales del 21 de abril.

El grupo, encabezado por el chileno Jonh Biehl Del Río, se reunió con el canciller José Félix Fernández, a quien comunicó el inicio de sus tareas.

"Las elecciones serán custodiadas por la mejor gente que tenemos" en la OEA, dijo Del Río a los periodistas.

Adelantó que en las próximas horas pondrá en marcha la primera parte de sus actividades reuniéndose con los presidentes de los diferentes partidos políticos que, según el Tribunal Electoral, son 26.

La presencia adelantada de los observadores fue una decisión del consejo permanente de la OEA luego de que su secretario general José Miguel Insulza visitara Paraguay tras la destitución en junio del entonces mandatario Fernando Lugo.

El ex obispo católico, de 61 años y enfermo de cáncer, fue desalojado del poder en un juicio político del Senado por el cargo de mal desempeño de sus funciones. Lo reemplazó el vicepresidente Federico Franco para completar el periodo de gobierno hasta el 15 de agosto de 2013.

A raíz del juicio político, Paraguay fue suspendido como miembro activo de los organismos regionales de integración Mercosur y Unasur, hasta tanto haya un nuevo jefe de Estado.