El presidente boliviano, Evo Morales, tildó hoy de defensores de narcotraficantes, contrabandistas y corruptos a quienes se oponen a una ley para confiscar bienes donde se halle droga o contrabando o que hayan sido obtenidos ilegalmente, en alusión a la huelga que cumplen choferes contra esa norma.

"Estamos debatiendo para aprobar una ley de Extinción de Dominio de Bienes a Favor del Estado y no puedo creer que algunas organizaciones sean defensoras de narcotraficantes, contrabandistas y corruptos", sostuvo Morales durante la toma de juramento del nuevo fiscal general del Estado, Ramiro Guerrero.

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, señaló por su parte que le llamó la atención que dirigentes de los choferes ya no están reclamando solamente por su sector, "sino que se están oponiendo a todo el proyecto de ley en su conjunto".

"Al hacerlo, están incurriendo en complicidad y se están convirtiendo en abogados defensores de contrabandistas, narcotraficantes, corruptos y quienes legitiman ilícitamente ganancias", señaló Romero.

Los sindicatos del transporte se oponen a la citada ley, aprobada en una primera instancia en la Cámara de Diputados hace tres semanas porque consideran que, tal como está, representa un peligro para el patrimonio del sector.

Los legisladores han admitido que la norma es durísima porque permite la confiscación de los autobuses y taxis si en los mismos se detecta de forma flagrante contrabando o drogas, pero están abiertos a discutir una reglamentación para salvaguardar los derechos de los choferes si no se prueba su complicidad en el delito.

La huelga de 24 horas convocada por la Confederación de Choferes de Bolivia tuvo hoy un seguimiento mayoritario en la mañana, sobre todo en las ciudades de La Paz, El Alto, Cochabamba y Sucre, donde se instalaron puntos de bloqueo y el transporte público fue escaso, pero en la tarde las actividades se normalizaron.

El máximo dirigente de la organización, Franklin Durán, admitió que el paro no tuvo el seguimiento esperado, aunque anunció que el sector se reunirá este viernes en Cochabamba para definir nuevas medidas de presión porque el Gobierno no ha atendido sus demandas.

Romero afirmó que el paro fue "débil" e insistió en que la ley no está dirigida "a castigar a quienes trabajan ni a quienes obtienen sus bienes honestamente, mucho menos a afectar la propiedad privada", sino que busca "afectar los bienes mal habidos".