El presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, destacó hoy en Tokio el potencial de su país como destino de inversiones y aseguró que posee "la mejor localización estratégica" como puerta de entrada a América Latina.

El mandatario panameño ofreció hoy un seminario ante cerca de 140 empresarios japoneses en la capital nipona, en la segunda jornada de trabajo de una visita oficial centrada en estrechar los lazos comerciales y de inversiones con la tercera económica mundial.

Martinelli, que se presentó a sí mismo como "un hombre de negocios", subrayó el "maravilloso" crecimiento del país centroamericano en los últimos cinco años, en los que su producto interior bruto (PIB) se ha expandido a un ritmo de más del 8 por ciento anual.

El mandatario latinoamericano animó a las empresas niponas a mirar a alianzas en el sector de operaciones del Canal de Panamá, del que Japón es uno de los principales usuarios mundiales y para cuya ampliación concedió un crédito de 800 millones de dólares.

También recalcó las posibilidades que ofrece el sector financiero panameño por las "exenciones fiscales" existentes en algunas zonas.

Destacó así las oportunidades que presenta la Zona Libre de Colón, la mayor área franca del mundo después de Hong Kong, aunque evitó referirse a las protestas de los últimos días por la promulgación, el pasado viernes, de una ley que permite la venta de terrenos públicos en esa zona.

Esa ciudad portuaria ha sido es escenario de protestas desde la semana pasada, aunque la violencia se desbordó el viernes, cuando un niño resultó muerto y varios policías heridos de bala durante saqueos y enfrentamientos a tiros.

Martinelli se refirió por otra parte al sector turístico y de infraestructuras y recordó que el plan estatal en este último ámbito contempla una inversión superior a los 13.500 millones de dólares, sin incluir la destinada a la inversión del canal, aeropuerto y autopistas.

El seminario de inversión cerró la agenda de trabajo de hoy de Martinelli, que llegó a Tokio este domingo para una visita de cuatro días acompañado de su esposa, Marta Linares, y una delegación que incluye al ministro de Relaciones Exteriores, Rómulo Roux; y al de Asuntos del Canal, Roberto Roy.

También viajan con el mandatario el administrador de la Autoridad Marítima de Panamá, Roberto Linares, y el director de Política Exterior de la Cancillería, Juan Carlos Espinosa.