El Congreso de Sindicatos Irlandeses, Siptu, calificó hoy de "inútiles" las reuniones mantenidas con los inspectores de la tríada del Banco Central Europeo (BCE), la Comisión Europea (CE) y el FMI que supervisan la marcha del rescate a este país.

En opinión del secretario general de Siptu, Jack O'Connor, los representantes de la troika no son más que "agentes" de la banca europea, por lo que abogó por suspender las reuniones que han venido manteniendo durante las revisiones trimestrales del programa de ayuda a Irlanda.

"Estos encuentros no tienen propósito alguno. De hecho, está claro que su única motivación es crear la apariencia de que existe debate", declaró el dirigente sindical.

La tríada de inspectores comenzó el pasado martes la octava revisión trimestral sobre la actuación del Gobierno de Dublín para cumplir con las condiciones del rescate de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI), cuantificado en 85.000 millones de euros.

Dos días antes de que la troika presente sus conclusiones en la capital irlandesa, el líder de Siptu volvió a sostener que los inspectores dan prioridad a las políticas de austeridad sobre las que estimulan el crecimiento y el empleo.

"La realidad -dijo O'Connor-, es que esta gente son simplemente agentes de los grandes bancos europeos a los que no les interesa oír cualquier otra alternativa a su estrategia de devaluación de salarios".

El sindicalista se manifestó frustrado ante la insistencia de las instituciones europeas por mantener la austeridad como receta ante la crisis, cuando "claramente, no está funcionando".

"De momento, lo único que hemos obtenido después de varios encuentros con la troika han sido desprecios hacia propuestas bien planteadas que impiden el avance de su política, la cual puede resumirse en: 'No hay otra alternativa'", agregó O'Connor.

El Ejecutivo irlandés confía en que los inspectores volverán este jueves a certificar los progresos efectuados para cumplir con su rescate, aunque se espera que la troika pedirá más esfuerzos para controlar el déficit presupuestario, sobre todo en la sanidad, y para completar la reforma del sector bancario nacional.