La etapa profesional del manejador venezolano Ozzie Guillén con los Marlins de Miami llegó a su final de forma poco deseada al ser despedido del cargo cuando apenas cumplió sólo un año en el mismo.

Los Marlins anunciaron hoy que Guillén fue despedido después que el equipo quedó en último lugar de la División Este de la Liga Nacional cuando estaba proyectado para ser uno de los favoritos a luchar por el banderín del "Viejo Circuito".

Guillén no sólo no pudo cumplir con las expectativas deportivas que el equipo puso en él al formar una plantilla millonaria sino que además también tuvo todo tipo de problemas de imagen al hacer unas declaraciones al comienzo de temporada en las que alababa la figura del expresidente de Cuba, Fidel Castro.

Aunque Guillén se retracto de lo dicho en las declaraciones ofrecidas a la revista "Time", las mismas fueron consideradas "ofensivas" para la gran comunidad cubana que reside en Miami y algunas organizaciones pidieron su despido.

La temporada comenzó a derrumbarse cuando Guillén fue suspendido durante cinco juegos por tales declaraciones y a partir de ese momento su figura comenzó a ser cuestionada y más cuando los resultados deportivos tampoco le acompañaron.

El Vicepresidente de Operaciones de Beisbol de Miami, Larry Beinfest, indicó que "después de cuidadosas consideraciones, después de la frustrante temporada de 2012, decidimos salir de Ozzie, al que le agradecemos todo la aportación que hizo al equipo y le deseamos la mejor de las suerte en su carrera profesional".

Los Marlins concluyeron la temporada regular con marca perdedora de 69-93

Esto ocurre luego de que los Marlins concluyeran con marca perdedora de 69-93, en el último lugar del Este de la Liga Nacional.

Nada de lo había soñado el dueño del equipo Jeffrey Loria había deseado cuando contrato a Guillén y gastarse 191 millones de dólares en un lapso de cinco días durante el receso para contratar a los astros el dominicano José Reyes, Mark Buehrle, el venezolano Carlos Zambrano y Heath Bell, que ya fue traspasado a los Diamondbacks de Arizona.

El equipo, que cambió su nombre de Marlins de Florida, se mudó a un estadio de 634 millones de dólares con techo retráctil y aceptó protagonizar un programa de televisión: "The Franchise" (La franquicia).

Cuando el equipo fracasó en ser contendiente, los Marlins se desprendieron del dominicano Hanley Ramírez, los venezolanos Omar Infante, Aníbal Sánchez, que ahora triunfan con los Tigres de Detroit, clasificados a la Serie Mundial, el venezolano Edward Mujica, que está con los Cardenales de San Luis, y Gaby Sánchez.

Guillén, de 48 años, como profesional ganó la Serie Mundial con los Medias Blancas de Chicago en la temporada del 2005, equipo en el que triunfo como pelotero y luego lo dirigió desde el 2004 hasta el 2011 cuando aceptó la oferta de los Marlins.

El manejador venezolano tampoco ayudó a su causa cuando antes de concluir la temporada dijo que no tenía ningún problema con encontrar trabajo si el dueño de los Marlins al final decidía despedirlo.

"Lo único que me molestaría será que tengo la casa de Miami llena de ropa y mudarse sería un problema", ironizó Guillén.