Los campos de refugiados palestinos en Cisjordania celebran hoy una huelga general para protestar contra los recortes de la agencia de Naciones Unidas a cargo de ellos, la UNRWA, que ha supuesto una reducción de sus servicios.

Los empleados de la UNRWA en escuelas, clínicas y oficinas públicas en los campamentos de Cisjordania no acudieron hoy a sus puestos de trabajo, informó la agencia palestina independiente Maan.

Los servicios de la agencia de la ONU a los refugiados palestinos en ese territorio se han reducido por la falta de fondos y la agencia ha reducido su plantilla en 130 empleados, aseguró a esa fuente Imad Abu Ismail, portavoz de los empleados de los campamentos, que advirtió que continuarán las protestas contra las medidas de austeridad.

"Como resultado de una acción de los comités de los campos (de refugiados) la actividad de UNRWA en algunos de los campos ha sido interrumpida", dijo a Efe Christopher Gunness, portavoz de la agencia internacional.

"La recesión económica global ha motivado una reducción del 50% en las contribuciones al fondo de emergencias desde 2010. Desgraciadamente, se espera que esta tendencia continúe", agregó.

El portavoz recordó que la UNRWA ha tratado de "salvaguardar lo máximo posible toda la asistencia humanitaria esencial" y que la "inmensa mayoría de su trabajo" consiste en los programas básicos, que "no se verán afectados por el proceso de reestructuración", pese a la "enorme presión económica" que sufre la agencia.

La UNRWA atraviesa en los últimos años una difícil situación económica, a causa principalmente del incumplimiento de promesas de ayuda y del cansancio de los donantes ante un problema enquistado.

La agencia fue creada ex profeso en 1949 para auxiliar a los 750.000 palestinos que huyeron o fueron expulsados de sus tierras por las milicias judías o posteriormente por el Ejército israelí entre 1947 y 1949.

Hoy, Jordania, Siria y Líbano acogen el grueso de los refugiados y sus descendientes (unos 2.800.000), mientras que Gaza y Cisjordania son hogar de otro 1.800.000, según sus datos.

La agencia gestiona cerca de 700 escuelas con 20.000 profesores que enseñan a medio millón de niños palestinos.

También cuenta con 150 centros médicos, en los que atiende a unos 250.000 refugiados pobres y en situación de vulnerabilidad, y un programa de microfinanzas.