La gastronomía de Perú tomó hoy la capital estadounidense con la celebración de la primera edición de la Fiesta del Ceviche y el Pisco, un acto que fue apadrinado por el reputado chef peruano Gastón Acurio y su colega español Ferrán Adrià, considerado unos de los mejores cocineros del mundo.

Bajo la pregunta "¿Puede la cocina ser una herramienta de transformación social en el mundo?" y con el objetivo de dar a conocer la riqueza de la cocina peruana en EE.UU., ambos chef debatieron largamente y presentaron el documental "Perú sabe: la cocina, arma social".

En declaraciones a Efe, Adrià aseguró que "la revolución" culinaria en Perú es "un fenómeno único en el mundo" gracias a que todo el país "tiene autoestima y se está desarrollando a nivel socioeconómico".

"Esto solo puede pasar en países en desarrollo", afirmó el chef, puesto que "uno que ya lo está, no puede hacer este tipo de revoluciones".

"La cocina es una arma social cargada de futuro", sostiene Adrià en el vídeo promocional, en el que visita a Acurio en Perú: "Aquí, el cocinero tiene casi tanta notoriedad social como el futbolista", le comenta, en tono jocoso, a su colega latinoamericano.

En el documental, Acurio achaca la riqueza de la cocina peruana a la diversidad histórica y cultural del país, con influencias españolas, indígenas, japonesas, chinas... "Los europeos trajeron aquí el limón y la cebolla, sin ellos no existiría el ceviche como lo conocemos", explica a un curioso Adrià.

El acto se celebró en la céntrica sede del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Washington, con la presencia de numerosos asistentes provenientes de los sectores de la gastronomía, el turismo y el comercio.

Tras deshacerse en elogios hacia la "revolución" alimenticia que se está desarrollando en el país andino, el considerado mejor cocinero del mundo propuso que se aproveche la ocasión para que la alimentación y la salud se enseñen en las escuelas peruanas, lo que las convertiría en pioneras en el mundo.

Gastón Acurio, considerado por muchos el chef más influyente de América Latina, fue incluso más allá y aseguró que la gastronomía peruana ha logrado, en los últimos años, consolidar un "sentimiento de orgullo" que une a los peruanos en torno a una marca genérica llamada cocina.

"Soñamos que nuestra cocina esté presente en todo el mundo. Eso nos une como pueblo y como cultura porque mientras uno crece, todos crecemos y nadie crece a costa de otros", se mostró ilusionado Acurio, quien ejemplificó de manera muy gráfica su deseo: "En todos los rincones del mundo hay restaurantes italianos. Queremos lo mismo para Perú", sentenció.

Sin embargo, el cocinero peruano abordó la dificultad que supone "vender" Lima como capital gastronómica del mundo "mientras en sus calles hay niños muriendo por desnutrición".

"No podemos permitirnos esa incoherencia", apuntó, puesto que, a su juicio, "la gastronomía es indisociable de la realidad social".

La Fiesta del Ceviche y el Pisco concluyó con un "show" en el que se cocinaron platos típicos y se prepararon bebidas peruanas, como los "tiraditos", además de los mencionados ceviches y los piscos, todo ello amenizado por la melodía jazz del músico peruano Gabriel Alegría.