El ministro japonés de Medio Ambiente, Hiroyuki Nagahama, subrayó hoy la necesidad de acelerar los trabajos de descontaminación radiactiva en la zona de Fukushima, epicentro de la crisis nuclear en Japón, para sentar las bases de su reconstrucción.

El ministro prometió realizar todos los esfuerzos posibles para mejorar la vida de los habitantes de la provincia, situada en el noreste del país, para lo que anunció un paquete de medidas destinado a optimizar las tareas de limpieza, informó la agencia Kyodo.

Nagahama, que también ostenta el puesto de ministro a cargo del Desastre Nuclear, adelantó que las medidas simplificarán el criterio para evaluar las labores de descontaminación y otorgarán mayor capacidad de decisión al gobierno local de Fukushima con la creación de una Oficina para la Restauración.

Tras el tsunami que en marzo de 2011 causó la peor crisis nuclear desde Chérnobil en la planta de Fukushima Daiichi, el Gobierno inició las labores de limpieza y decretó una zona de exclusión de 20 kilómetros en torno a la central por la alta radiación, que mantiene evacuadas a unas 52.000 personas.

El ministro insistió hoy en que estrechará la coordinación con otros Ministerios y agencias estatales para elaborar planes detallados de descontaminación.

Detalló, en este sentido, que fortalecerá el trabajo con la Agencia japonesa de Reconstrucción y los operadores de servicios ferroviarios y autopistas para restablecer las infraestructuras y revitalizar sectores como el agrícola y forestal.

Además, el Ministerio publicará los avances en las tareas de limpieza de cada uno de los municipios en su página web y mejorará los análisis en el agua de la zona.

El anuncio del ministro coincide con críticas de organizaciones ecologistas como Greenpeace, que hoy alertó de que los controles de radiación realizados por el Gobierno japonés "no son fiables" y "subestiman sistemáticamente los riesgos de radiación para la población".

En un comunicado, Greenpeace Japón afirma que la labor de descontaminación "sigue siendo irregular, mal dirigida e insuficiente".

También detalla que, según su propio estudio, más del 75 % de los 40 puestos de medición que el Gobierno japonés tiene en la ciudad de Fukushima muestran niveles de radiación hasta seis veces menores a los detectados con los medidores de la organización ecologista.