La mayoría de grupos de la Eurocámara, a excepción del Partido Popular Europeo (PPE), criticaron hoy los a su juicio "mediocres" progresos alcanzados por los líderes de los Veintisiete en la última cumbre.

Los socialdemocrátas (S&D) y la alianza de liberales europeos (ALDE) fueron especialmente críticos con el retraso en la entrada en vigor de la unión bancaria y el mecanismo de supervisión único, que facilitaría la recapitalización directa para los bancos españoles y que según el nuevo calendario no estará operativa hasta bien entrado 2013.

"Los avances fueron mediocres", consideró en el debate de evaluación de la cumbre el líder de los socialdemócratas (S&D), Hannes Swoboda, que pidió "que la unión bancaria se ponga en marcha ya".

Swoboda señaló que "en lugar de reflexionar sobre una futura capacidad fiscal, sobre lo que deberían haber reflexionado es sobre la crisis de España e Irlanda".

El presidente de los populares europeos (PPE), Joseph Daul, no se refirió en su discurso al retraso en la unión bancaria, aunque si lo hizo durante el turno de intervenciones el eurodiputado español de la formación Luis De Grandes.

"Fueron positivos los avances en la unión bancaria y que se decidiera supervisar a todas las entidades", señaló el parlamentario del PP, que añadió que "la supervivencia del euro está vinculada con la supervisión bancaria efectiva".

Por su parte el líder liberal europeo (ALDE), Guy Verhofstad, calificó de "irresponsable" el retraso de la supervisión única bancaria por parte del Banco Central Europeo (BCE) y preguntó irónicamente si detrás de ese calendario no está "que Alemania no piensa mover ficha hasta que pasen las próximas elecciones".

El tono crítico sobre lo acordado por los Veintisiete en la cumbre celebrada el 18 y 19 de octubre en Bruselas y centrada en la unión bancaria también mereció criticas de los conservadores y reformistas europeos (ECR), de Los Verdes y de la izquierda unitaria europea (GUE).

En defensa del trabajo de los líderes europeos, el presidente permanente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, afirmó que "lo que se ha ido aprobando hasta ahora era inconcebible hace un par de años".

"Los trabajos para una unión bancaria exigen ir paso a paso de forma seria. Si hay cierta lentitud se debe al buen trabajo", dijo el político belga, que calificó de "ambicioso" el calendario.

"Es verdad que no reaccionamos a tiempo calibrando la seriedad de la crisis, pero que no nos digan que no hemos avanzado... Solo hay que mirar la merma de la prima de riesgo en mucho países", señaló.

Van Rompuy pronosticó "un debate difícil en los próximos meses" en el Consejo, pues con la mayor integración que supone la unión bancaria "se está llegando al núcleo duro de la soberanía y la solidaridad" de los Estados.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, dijo que "para alcanzar soluciones de consenso hay que conseguir las condiciones adecuadas", en referencia a las negociaciones de la supervisión única.

Tanto el GUE como el S&D criticaron también las conclusiones de la cumbre en materia de crecimiento y empleo, acordado ya el pasado mes de junio y que en esta cumbre debía completarse con medidas de aplicación concreta.

Rebecca Harms, líder de Los Verdes, y Swoboda (S&D) reprocharon que persistan las políticas de austeridad y recordaron que las previsiones del Fondo Monetario Internacional las desaconsejan.

Barroso defendió el trabajo de la Comisión Europea, el guardián del cumplimiento de los desequilibrios nacionales, afirmando que "fue la Comisión Europea antes que el FMI dijera nada quien le dio un año más a España y Portugal para cumplir sus objetivos de déficit".