Robert Griffin III se sienta en un sofá manejando los controles de un nuevo videojuego, las siempre presentes placas de identificación de perros y el anillo de secundaria de su prometida colgando de su cuello. Su conversación muestra mucha seguridad en sí mismo. Está muy consciente de lo que ha hecho y lo que significa para los Redskins de Washington, sólo siete partidos en su carrera.

En poco tiempo se ha convertido en uno de los jugadores más dinámicos de la NFL.

"No llegué bromeando", dijo Griffin el martes en una entrevista con The Associated Press. "Llegué trabajando duro. Uno no llega mostrándoles toda su personalidad de un solo golpe, porque entonces uno puede resultar extremadamente fastidioso. Por lo que uno quiere llegar y mostrarles, 'Hey, soy un chico que trabaja duro. El entrenador me trajo aquí por una razón, para ayudarnos a ganar'. Y uno fomenta esa reputación durante los partidos de pretemporada, durante los entrenamientos".

"Lo he hecho a lo largo de los primeros siete juegos", continuó, "y ahora no creo que exista un jugador de este equipo que tenga dudas de que soy un líder de un equipo de fútbol americano, y que cada vez que pisemos la cancha tenemos una oportunidad de ganar, no solamente porque yo soy su quarterback, sino porque ellos están ahí conmigo".

Si se toman sus palabras literalmente, uno podría confundirlo con un fanfarrón. Sin embargo, su tono es analítico, como si el novato de 22 años ofreciera un resumen objetivo de su primera temporada en la NFL pese a que la está viviendo.

Griffin ha sorprendido a la NFL y resucitado a los Redskins. Encabeza la liga en porcentaje de pases completos y ocupa el tercer lugar en eficiencia de pase. Ha corrido para 468 yardas — a ese ritmo superaría las 1.000 yardas terrestres en la campaña — y sus seis touchdowns por tierra lo colocan en el segundo lugar de la liga.

Pero eso no es suficiente para el novato. Quiere ganar este año. Con los Redskins con foja de 3-4 enfilados al partido del domingo frente a los Steelers de Pittsburgh, siente que tiene una posibilidad de hacerlo realidad.

Los Redskins cayeron el domingo pasado ante los Giants 27-23 pese a la tardía ofensiva de Griffin, pero es una de esas derrotas que podrían servir como trampolín psicológico.

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Joseph White está en Twitter como: http://twitter.com/JGWhiteAP