El cardenal de Barcelona, Lluis Martínez Sistach, dijo hoy que Europa y España, donde avanza el secularismo, necesitan ser de nuevos evangelizadas, "ya que los hombres viven como si Dios no existiera", y la Iglesia tiene que salir de nuevo a la calle para hablar de Jesús.

"Es urgente una nueva evangelización y, aunque no hay fórmulas, sí tiene que haber una actitud. Las iglesias, las parroquias, los sacerdotes, los religiosos y los seglares deben salir a la calle a hablar de Jesús, ya que el encuentro con Jesús convierte", dijo el arzobispo de Barcelona en un encuentro con periodistas en el Vaticano.

Martínez Sistach, quien participa en el Sínodo de Obispos para la Nueva Evangelización que comenzó el 7 de octubre y será clausurado por el papa el próximo día 28, afirmó que la Iglesia existe para evangelizar y que los 262 obispos de todo el mundo que asisten a la asamblea coinciden en que tiene que impulsar su espíritu misionero.

El prelado señaló que no hay fórmulas para evangelizar, pero sí actitudes, y que se puede mostrar a Jesús con la Palabra de Dios, la eucaristía y el amor.

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Reconoció que cada zona de mundo no es igual y que por ello la evangelización de un continente como Europa, donde avanza la secularización, no puede ser como la de otro, donde ese problema no se da o es menor. Él, en el Sínodo, expuso la experiencia de Barcelona.

El arzobispo se refirió a la "Misión Metropoli" y al "Patio de los Gentiles". De la primera señaló que se repartieron 24.000 ejemplares del evangelio de Marcos para que fueran entregados a personas "alejadas" de la Iglesia, y que el segundo, promovido por el Consejo Pontificio para la Cultura, se dedicó al arte, la belleza y la trascendencia.

Martínez Sistach recordó la visita de Benedicto XVI para consagrar el templo de la Sagrada Familia, "de gran simbología, construido en medio de una ciudad secular como es Barcelona".

El cardenal señaló que el mismo papa le dijo: "¿Qué hacemos construyendo una iglesia como esta en medio de una ciudad secular?", y agregó que ello ofrecía un sentido de la trascendencia, que lleva a Dios.

Según el purpurado, Antonio Gaudi, que proyectó la Sagrada Familia, es un modelo de evangelizador, ya que todos sus edificios están repletos de simbología religiosa.

Martínez Sistach dijo también que la familia es primordial para la transmisión de la fe y que en el Sínodo se ha resaltado la importancia que tiene como pilar básico de la sociedad.

"La familia tiene que transmitir la fe, con ella nos jugamos mucho", dijo el prelado, que subrayó también la importancia de las parroquias para la nueva evangelización, así como de los seglares.

El cardenal señaló que, aunque reconocen que el relativismo, el secularismo y el individualismo están propiciando ese alejamiento del hombre de Dios, los prelados asistentes al Sínodo coinciden en que hay que mirar al mundo "con amor, sin temor".

"La actitud es muy importante. La Iglesia tiene que ser más misionera, salgamos a la calle y hablemos de Jesús", precisó el cardenal, que reconoció que la Iglesia española ofrece su tradición misionera, que tantos frutos ha dado, con tantos santos y religiosas y religiosos fundadores de congregaciones.

Martínez Sistach afirmó que la Iglesia tiene que escuchar los problemas de los hombres y mujeres de hoy, sin traicionar el evangelio, y mirar al futuro con un espíritu nuevo, "con nuevo ardor, con nueva fuerza, nueva ilusión".