El dirigente del grupo italiano de tecnología aeroespacial y de defensa Finmeccanica Paolo Pozzessere fue arrestado hoy en Roma bajo la acusación de corrupción internacional en el marco de la investigación de presuntas irregularidades en la venta de equipos a Panamá.

Los medios de comunicación italianos informaron hoy de que los Carabineros también están realizando una serie de registros en varias sedes en Nápoles y Roma por indicación de los fiscales del caso Vincenzo Piscitelli y Henry John Woodcock.

Según dichos medios, los fiscales investigan la venta por parte de empresas vinculadas a Finmeccanica de helicópteros y armamentos a Panamá.

Asimismo, resultó que también está siendo investigado el exministro de Desarrollo Económico, Claudio Scajola, y uno de sus colaboradores bajo también el delito de corrupción internacional por su mediación en una venta de buques a la Marina de Brasil.

Scajola explicó que como ministro "ha siempre querido ayudar a la industria italiana, grande o pequeña, pero respetando las reglas y las leyes" y aseguró que colaborará con los magistrados para esclarecer cualquier duda.

Respecto a Pozzessere, en el momento de los cargos que se le imputan era director comercial de Finmeccanica, sociedad que controla el Estado Italiano con un 30 %, y ahora trabaja para la sociedad como consejero principal en las relaciones con Rusia.

El dirigente de Finmeccanica estaba investigado por el caso de los supuestos sobornos a funcionarios de Panamá a cambio de contratas, y por el que está detenido el hombre de negocios Valter Lavitola, antiguo colaborador del expresidente del Gobierno italiano Silvio Berlusconi,

Los investigadores intentan aclarar los acuerdos firmados entre Italia y Panamá en agosto de 2010 para comprar equipos a las sociedades Selex, Telespazio y Augusta, controladas por Finmeccanica.

Cuando estalló el caso, el diario "La Repubblica" publicaba la transcripción de unas conversaciones del 21 agosto de 2011 entre Lavitola y Pozzessere, en la que hablaban de entregar un helicóptero al presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, "como anticipo del pago de 30 millones" que se le había prometido.

Según la prensa, ni el helicóptero ni el resto del pago fue entregado, ya que la operación se desbarató después de que el nombre de Lavitola apareciera en otro caso de un supuesto soborno a Berlusconi.

El Gobierno de Panamá con un comunicado quiso entonces desmentir entonces todas las acusaciones y el pago de sobornos a Martinelli a cualquier otra autoridad panameña.