Abdl al-Nashiri, acusado del ataque al destructor estadounidense "Cole", faltó hoy a la audiencia convocada por la Comisión Militar que instruye su caso en Guantánamo (Cuba) en protesta por las cadenas que usa cuando es trasladado de su celda.

El acusado escribió en un documento que entregó a un funcionario del penal militar: "Me niego a acudir hoy para protestar por las cadenas", en referencia a las cadenas que se les pone alrededor del cuerpo cuando son trasladados.

La defensa argumenta que forzar a Al-Nashiri a salir de su celda para ir a la corte puede traumatizar a su cliente, que fue torturado en el pasado en las cárceles secretas de la CIA.

La fiscalía quiere que Al-Nashiri esté presente en las audiencias previas al juicio porque considera que la ausencia del acusado puede poner en peligro la integridad del proceso.

"No hay ningún motivo para su ausencia en la corte", señaló el fiscal, general de brigada del Ejército Mark Martins.

El juez de la comisión, el comandante del Ejército James Pohl, escuchó los argumentos de ambas partes durante 90 minutos y determinó que Al-Nashiri debe comparecer ante la corte mañana, miércoles, si el tiempo lo permite, ya que se avecina un huracán que podría obligar a suspender las vistas como ha pasado anteriormente.

Pohl señaló que está dispuesto a permitir que el acusado no comparezca en algunas vistas previas al juicio, si así lo desea de manera voluntaria, pero que periódicamente debe asistir a la corte para confirmar que entiende cuáles son sus derechos.

Asimismo, consideró necesario que el acusado comparezca en la próxima audiencia para discutir su derecho de estar presente y también en qué circunstancias puede eludir su asistencia "antes de seguir adelante en este caso".

Al-Nashiri, de 47 años, está acusado de ser el presunto autor intelectual del ataque terrorista perpetrado en 2000 contra el "USS Cole" en el puerto de Aden, Yemen, en el que murieron 17 marineros y otras 40 personas resultaron heridas.

También se le imputan el intento de ataque al buque de guerra estadounidense "The Sullivans" en enero de 2000 y otro ataque al petrolero de bandera francesa "Limburg" en 2002 en la costa yemení.

Al-Nashiri enfrenta múltiples cargos de terrorismo, incluido el de conspirar para cometer un ataque terrorista, intento de asesinato, violación de la ley de la guerra y ataque a civiles, entre otros, por los que podría enfrentarse a la pena de muerte.

Según la Dirección Nacional de Inteligencia de EE.UU., Al Nashiri fue el jefe de Al Qaeda en la península Arábiga hasta su captura en noviembre de 2002 en los Emiratos Árabes Unidos.

El destructor estadounidense "USS Cole" se encontraba en la costa de Aden (Yemen) para una parada rutinaria para repostar cuando una lancha se acercó al barco y explotó.

Estados Unidos alega que Al-Nashiri está detrás de este atentado, que según la fiscalía, fue supervisado por Osama bin Laden, quien consideran que lo aprobó personalmente.

Su defensa ha solicitado que se anulen todos los cargos porque Estados Unidos no estaba en guerra cuando ocurrió el atentado contra el "USS Cole", así que considera que no puede enfrentar cargos de crímenes de guerra en un tribunal militar.

Al-Nashiri es uno de los 16 prisioneros considerados de "alto valor" por el Gobierno estadounidense y lleva en Guantánamo seis años y un mes.