El Gobierno venezolano estudia aplicar sanciones administrativas y penales a quienes vendan o apliquen biopolímeros, una sustancia usada para hacer correcciones estéticas que fue prohibida en el país en diciembre del año pasado después de que haber causado la muerte de varias pacientes.

El Ministerio para la Salud emitirá "en los próximos días" una resolución que, además de reiterar la prohibición a la venta de biopolímeros, prevé "sanciones administrativas y penales para aquellos que incurran en su aplicación", indicó hoy la Agencia Venezolana de Noticias (AVN).

El director general del Servicio Autónomo de Contraloría Sanitaria (SACS), Divis Antúnez, señaló que esta nueva resolución tendrá un efecto "mucho más prohibitivo".

El 22 de diciembre del año pasado, el ministerio emitió un comunicado en el que anunció la prohibición de esa sustancia en todas sus formas para tratamientos estéticos.

Los biopolímeros suelen ser usados para aumentos de senos o glúteos o para reducir arrugas transformándose, en muchas ocasiones, "en pelotas de silicona que deforman la piel y son muy difíciles de retirar", destacó AVN.

Antúnez resaltó, en este sentido, que este producto actúa "como un organismo extraño al encapsularse en el cuerpo", pudiendo ocasionar una reacción anafiláctica que puede llevar a la muerte.

Según reportes de la prensa local, una venezolana de 26 años falleció la semana pasada en Los Teques, ciudad cercana a Caracas, tras haberse inyectado biopolímeros en los glúteos supuestamente por un falso cirujano.

Entretanto, otras dos mujeres murieron en Maracaibo y Barquisimeto, en el oeste del país, también tras haberse aplicado ese producto.

La Sociedad Venezolana de Cirugía Plástica (SVCP) ha emitido alertas desde hace varios años criticando el uso de esta mezcla "tóxica" por parte de individuos que se hacen pasar por especialistas y que han generado daños graves en cientos de personas.